Elefante pesado y sofisticado
La banda que dejó su huella a fines de 1990 y principios del 2000, vuelve a los escenarios tras 12 años de ausencia y promete nueva música para próximos meses
A fines de 1990, hablar de Elefante era referirse a una banda del under, que marcaba la diferencia con un sonido que mezclaba el metal con electrónica, las melodías pop y bases hip hoperas. Entre cambios de integración y cambios de década, la banda editó tres discos y tocó en boliches y festivales. Puso un grano de arena alternativo en el panorama sonoro montevideano y, cuando aún tenían mucho por recorrer y vencer, la banda decidió disolverse. Pero apenas en parte. Stella Maris en voz, Harry en bajo y Maneco en samples y guitarras se reunieron para armar Rendher y editaron un disco, Piso 10. Al tiempo, Stella Maris y Maneco volvieron a colaborar bajo el nombre Coral.
Sin embargo, 12 años después la banda decidió volver a los escenarios. Su primer show será mañana a las 21 en la Sala Zitarrosa, con una formación renovada. A sus integrantes de la primera época, , se sumaron Albana Barrocas en la batería y Johnny B Gore en guitarras.
“Creo que el lugar que ocupaba Elefante no lo volvió a ocupar nadie”, dijo Harry, en conversación con El Observador. Fue esa falta de sucesor lo que en parte sugirió a los músicos su regreso. “No hubo ninguna banda así. Los fans de Elefante cuando te los encontrás no te dicen ‘yo los escuchaba’, dicen: ‘yo los escucho y me muero por ustedes’. Sin estar la banda ellos nos siguieron escuchando. Y ahora que vamos a tocar están como locos”, afirmó.
En su primer regreso a los escenarios, la banda tiene el objetivo primordial de recuperar el espíritu de la banda sonar bien y contectarse con esos fans que aún los mantienen vigentes en sus oídos. Luego, ya para el 17 de julio en Bluzz Live, presentarán temas nuevos. “Ya hay un montón de ideas, lo que no hay es un tema terminado”, contó Harry. “Me gusta lo que está saliendo. Hay que trabajarlo bien”, agregó.
Sin embargo, al principio el bajista tenía sus reparos sobre revivir a Elefante. “Cuando vinieron a planteármelo, lo primero que pensé es en las dos personas que faltaban (Bestia y Choniuk, guitarrista y baterista respectivamente) y a esta altura son productores y músicos, unos monstruos. Lo primero que pensé es cómo seguir el proyecto nosotros”, explicó Harry.
Sus dudas se disiparon al saber de Barrocas, una baterista con la que quería tocar desde hace tiempo. “Ella siempre nos iba a ver a los toques”, agregó el bajista. “Le gusta la banda y siente la música. Con eso me cerró todo. Y sacando los temas me emociono devuelta”, afirmó.
El legado
Al músico le incomoda un poco el término “banda de culto”. Sin embargo, sí encuentra una diferencia entre lo que ofrecía Elefante y lo que sonaba en el Montevideo de cambio de milenio. “Nadie sonaba así. Nadie tenía esa sofisticación. La mezcla con el trip hop y usar drum and bass. Eso es salió de de la cabeza de Bestia y el Ale (Alejandro Gerolmini, primer baterista de la banda). Yo aprendí de ellos”, afirmó.
Si bien en su mejor momento llenaban boliches como Pachamama, notaban dos tipos de público: los que les gustaba y los que los no entendían.
Pero no el bajista no siente ninguna nostalgia. “Estuvo de más, pero ya está. Esto me gusta ahora como está”, explicó Harry, a lo que agregó: “Esta integración está muy buena. Me gusta más como suena ahora. Tiene mucho peso. Y si en Elefante no tocás con peso, no podés tocar”.