El toro del brete 422 fue coronado como Gran Campeón Macho en la raza Charolais y además el jurado, en la definición con la Gran Campeona, lo consagró como Campeón Supremo.
El toro del brete 422 fue coronado como Gran Campeón Macho en la raza Charolais y además el jurado, en la definición con la Gran Campeona, lo consagró como Campeón Supremo.
Se trata de un macho Senior de 1.085 kilos, expuesto por la cabaña La Lengua, de Río Negro, dirigida por José Jorge De Boismenú.
El cabañero, tras la premiación, emocionado pese a que lleva décadas ya exponiendo en la Rural del Prado y varias cocardas de Gran Campeón acumuladas, dijo: “Siempre un triunfo es lindo para seguir, no es fácil acá, ahora hay que buscar otro toro que nos guste porque este ya lo usamos bastante, pero ese es un trabajo que nos gusta mucho hacerlo, el seguir en la marcha. Nos vamos contentos, cada Gran Campeón nos da una alegría distinta”.
Álvaro Díaz Nadal, jurado en esta pista de la muestra ganadera de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), en un año especial por ser el del 150º aniversario de esa gremial, sobre el Gran Campeón y Campeón Supremo comentó: “Es un toro muy bueno, con una gran estructura, con muchísima carne, con un ancho increíble en su tren trasero, lo noto muy blando en su musculatura para la edad que tiene, es un animal que no es fuerte de adelante y tiene un frame un poquito menor”.
Los premios al mejor de todos los machos fueron entregados por la cabañera Alicia Pol de Bianchi; Conrado Ferber, presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC); y Guzmán Vergara, director de Registros Genealógicos de la ARU.
El Reservado de Gran Campeón fue el 421, de cabaña La Margarita, de Carmelo, dirigida por Horacio Andrés Bianchi Pol.
La Gran Campeona fue la del brete 423, una ternera de 452 kilos, de La Margarita.
Sobre ese ejemplar, el jurado opinó: “Es una ternera muy linda, bien preparada, con muy buena estructura, con una muy buena línea superior, muy bien abierta de patas atrás, con mucha pureza racial, me hubiera gustado un poco más limpia de abajo, pero es una excelente ternera”.
Por su parte Horacio Bianchi dijo que “es un logro más, es una ternera que en la pista manifestó muy bien el futuro de la raza, nos va a dar muchos frutos en el futuro, tiene mucho por delante y el premio nos dejó muy contentos”.
Otro motivo de alegría para la familia es que la Gran Campeona fue presentada por Renata, de apenas 12 años: “Eso es lo que más nos tiene contentos, hay sangre joven en la cabaña, están todos los chicos acá en la pista y eso nos da placer”.
Los premios a la mejor de todas las hembras fueron entregados por la cabañera Antonieta Gori y Miguel Martinera, directivo de la ARU.
Reservada de Gran Campeona fue la 427, de La Lengua.
“Cuidar y preparar animales para exponer en una muestra como esta lleva tiempo, lleva dinero, lleva dedicación y eso es una vocación que con cariño los uruguayos le tenemos a las vacas y el respeto a nuestra ganadería, que después de 200 años de vida independiente sigue siendo el rubro que aporta más divisas, la ganadería y sus agroindustrias”, reflexionó en la pista del Charolais el jurado, cabañero y criador, Díaz Nadal.
En el sitio expoprado.com se puede observar el calendario de calificaciones en las distintas razas de cada especie y los veredictos de los fallos emitidos por los jurados, al igual que el programa del ciclo de conferencias y el detalle de otras actividades diarias en la 116ª Exposición Internacional de Ganadería y Muestra Agro Industrial y Comercial organizada por la ARU.