El diputado ruso Vitali Milonov instó hace algunas semanas al ministerio de Cultura de su país a estudiar el estreno de la película, al considerar que podría infringir una ley que prohíbe "la propaganda gay".
Milonov calificó la película, una adaptación con personajes reales de la célebre historia, de "descarada propaganda del pecado y de las relaciones sexuales pervertidas", en una carta enviada al ministro de Cultura, Vladimir Medinski, a la que tuvo acceso la agencia estatal RIA Novosti.
En Malasia no es la primera vez que las autoridades prohíben una película o espectáculo, pues en 2014 la Comisión de Censura de Películas impidió la proyección en el país de Noé, de Darren Aronofsky, por considerar que la cinta era contraria a las normas del islam.