Encontraron en Oklahoma los cuerpos de siete personas en la casa de un convicto de agresión sexual
La Policía estaba buscando a dos adolescentes desaparecidas y al allanar la casa de un violador se encontraron los cuerpos de ambas jóvenes y las de otras cuatro personas, entre quienes se encontraba el del delincuente condenado
Eddy Rice, el alguacil del condado de Okmulgee, Oklahoma, dijo este martes que se cree que los siete cuerpos encontrados cerca de la ciudad de Henryetta incluyen los de las adolescentes Ivy Webster, de 14 años, y Brittany Brewer, de 16, y el de Jesse McFadden, el delincuente convicto de agresión sexual con quien las autoridades dijeron que las adolescentes habían estado de viaje. Pero Rice advirtió que el médico forense estatal tendría que confirmar las identidades de las víctimas.
Los cuerpos fueron encontrados la noche del lunes durante una búsqueda cerca de Henryetta, una ciudad de unos 6.000 habitantes a unos 145 kilómetros al este de la ciudad de Oklahoma, dijo el portavoz de la Oficina de Investigaciones del Estado de Oklahoma, Gerald Davidson.
Según los informes, se vio a Webster y Brewer viajando con McFadden, quien estaba en el registro de delincuentes sexuales del Estado. Los registros penitenciarios del Departamento Correccional de Oklahoma muestran que McFadden fue condenado por violación en primer grado en 2003 y liberado en octubre de 2020.
Las autoridades estaban investigando la desaparición de las adolescentes, pero ahora dijeron que ya no estaban buscando, según afirmó el sheriff Rice, quien agregó: “Nuestros corazones están con las familias, amigos, compañeros de escuela y todos los demás”.
Janette Mayo, de 59 años, de Westville, Oklahoma, dijo que la oficina del alguacil le notificó el lunes por la noche que las otras cuatro víctimas eran su hija, Holly Guess, de 35 años, y sus nietos, Rylee Elizabeth Allen, de 17; Michael James Mayo, de 15, y Tiffany Dore Guess, de 13. Mayo dijo que Tiffany Guess era amiga cercana de Webster y Brewer, quienes pasaban el fin de semana con la familia.
Si bien Rice se negó a proporcionar detalles de cómo murieron, Mayo dijo que la oficina del alguacil le dijo que su hija y sus nietos fueron encontrados muertos a tiros en la propiedad allanada por la Policía.
Mayo dijo que ella y su familia no conocían los antecedentes penales de McFadden hasta hace un par de meses.
“Le mintió a mi hija y la convenció de que toda su condena había sido un gran error”, dijo Mayo a The Associated Press en una entrevista telefónica este martes por la mañana. “Era muy recatado, muy distante, generalmente muy callado, pero mantuvo a mi hija y a los niños prácticamente bajo llave. Tenía que saber dónde estaban en todo momento, lo que enviaba señales rojas de alerta”.
Los registros judiciales muestran que McFadden comparecería ante el tribunal este lunes para el inicio de un juicio con jurado por cargos de solicitar conducta sexual con un menor y posesión de pornografía infantil. Un mensaje dejado por la noche de esa jornada con el abogado de McFadden en ese caso no fue respondido de inmediato.
El sombrío descubrimiento en Oklahoma es un hecho más en el vertiginoso ritmo de asesinatos en masa en los Estados Unidos y podría hacer que la cantidad de personas muertas en esta clase de homicidios masivos supere las 100 a lo largo de 2023.
Las cuatro personas encontradas muertas a tiros en una casa rodante en una pequeña comunidad del desierto de Mojave, en California, durante el fin de semana, representaron el asesinato en masa número 19 del año, según una base de datos mantenida por The Associated Press y USA Today en asociación con la Universidad Northeastern, desde que se registraron datos por primera vez en 2006.
Hasta el tiroteo de Mojave, 97 personas habían muerto en los 19 asesinatos en masa de este año, superando el récord establecido en 2009 cuando 93 personas murieron en 17 incidentes a fines de abril.
El número de muertos es una fracción del número total de personas que murieron por homicidio en el año. La base de datos cuenta los asesinatos que involucran cuatro o más muertes, sin incluir al perpetrador, el mismo estándar que el FBI, y rastrea una serie de variables para cada uno.
(Con información de agencias)