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Los españoles vivieron ayer la jornada de reflexión previa a las elecciones generales de este domingo, que se celebran marcadas por la urgencia de sacar al país de la crisis y de tranquilizar a los mercados financieros, con el opositor Partido Popular (PP) como claro favorito.

Un total de 35.779.208 ciudadanos, 700.000 más que en los comicios de 2008, están convocados a elegir a los 350 diputados y 208 senadores de la décima legislatura, según datos difundidos por el gobierno.

La jornada de reflexión otorgó un respiro de 24 horas a candidatos y electores tras 15 días de campaña y meses de precampaña, en los que la crisis económica eclipsó cualquier otro debate.

Este año y por primera vez desde hace una década, la víspera de la cita electoral se celebra sin que se haya producido un atentado de la organización terrorista ETA, que el 20 de octubre anunció el “cese definitivo de su actividad armada”, tras declarar en enero un alto el fuego permanente.

Esa nueva circunstancia, unida a la gravedad de la crisis y al riesgo que supone el acoso de los mercados financieros sobre la deuda pública española, ha relegado el tema de la campaña.

El asunto central, la crisis, traducida en una economía casi estancada, con un crecimiento anual estimado de 0,8%, el desempleo en 21,62% –más del doble de la media europea–, que sube hasta 45% en los menores de 25 años, será el principal motivo que guiará el voto, según todas las encuestas, que prevén un castigo sin precedentes al gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

El conservador PP, que presenta a Mariano Rajoy como candidato a la presidencia del gobierno, parte con todo a favor. Los sondeos le pronostican una amplia mayoría absoluta, que algunos, como el último del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), sitúan entre 190 y 195 escaños en una cámara baja de 350.

El PSOE, del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que presenta como candidato a Alfredo Pérez Rubalcaba, se hundiría al lograr solo entre 116 y 121 escaños, su peor resultado.

Esa brecha de más de 16 puntos, que en una horquilla más o menos amplia es compartida por todas las encuestas, restó emoción a la campaña electoral, en la que el candidato socialista se ha esforzado en intentar revertir los pronósticos y en atraer algún voto entre el electorado de izquierda desmotivado y decepcionado por la gestión que ha hecho el gobierno.

Rajoy pide tiempo

Para los analistas, la suerte está echada desde hace meses, ya que las palpables consecuencias de la crisis eran insalvables para el candidato socialista, que compartió responsabilidades de gobierno con Zapatero como su vicepresidente primero, ministro del Interior y portavoz.

Pese a todo, el veterano dirigente socialista insiste en que en las urnas “se meten votos no encuestas”.

Su principal rival, Mariano Rajoy, arropado por el ex presidente José María Aznar (1996-2004), que fue quien le eligió como sucesor al frente del PP, actúa ya desde una expectativa de próximo inquilino del palacio de La Moncloa.

Por ello, ante la compleja situación que vivió este viernes la prima de riesgo española al rondar los 500 puntos, niveles que para otros países supuso el rescate financiero, pidió a los mercados para el vencedor de los comicios “un mínimo margen” de tiempo.

También advirtió a sus seguidores que si gana este domingo, “no amanecerá el lunes con todo en orden como por arte de magia”.

Algunos analistas españoles sostienen que los mercados financieros “ya han descontado” la eventual victoria del líder opositor. Además de los dos grandes partidos, que juntos acaparan en la actualidad el 92% del Parlamento, otras fuerzas intentan arañar votos al amparo del descontento por la crisis.

Entre estas fuerzas está la coalición Izquierda Unida (IU), a la que las encuestas auguran una significativa subida, el Partido Unión, Progreso y Democracia (UPyD), y la nueva formación de izquierdas Equo, todas críticas con el actual sistema electoral español al que culpan de fomentar el bipartidismo y favorecer a los partidos de tendencia nacionalista.
Se prevé también que la recién creada coalición vasca independentista Amaiur logre unnúmero importante de votos tras el anuncio de ETA del cese de su actividad terrorista. (EFE)

Perfiles

MARIANO RAJOY (PP)
56 AÑOS, NACIDO EN GALICIA
CASADO, DOS HIJOS,
LICENCIADO EN DERECHO

Con tres décadas de vida política y ocho años al frente de la oposición, quien fuera vicepresidente primero de José María Aznar, y se desempeñara luego como ministro de diferentes carteras en cinco ocasiones, es para sus seguidores un verdadero “animal político”, paciente y tenaz. Quienes lo aprecian destacan además su moderación y equilibrio, mientras sus detractores le atribuyen falta de carisma y de capacidad resolutiva, algo fundamental para navegar por las arduas aguas de la crisis. Analistas consultados por Reuters señalan que Rajoy proyecta sobre todo una imagen de seriedad y fiabilidad que en los momentos difíciles es lo que atrae a más votantes. Católico moderado, es europeísta y mantiene una buena relación con Merkel, según informa la agencia de noticias.


Programa de gobierno

Los principales puntos del programa electoral del PP establecen propuestas claramente liberales. Reducción de impuestos, flexibilización laboral y elaboración de medidas de austeridad y privatización son algunas de las líneas vectoras.

El programa se propone reducir impuestos a las pymes y empresas, y realizar desgravaciones fiscales a las empresas que contraten personal. También plantea desgravar el ahorro, la compra y el alquiler de vivienda.

El programa plantea, además, la colaboración público-privada y la privatización de empresas públicas, como es el caso de ferrocarriles, aeropuertos y televisiones autonómicas.

El PP apuesta por la energía nuclear y, en educación, propone cambiar el bachillerato a tres años (en la actualidad es de dos), y apuesta por los idiomas y una educación donde los buenos resultados ayuden a conseguir becas.

En inmigración, el PP plantea “requerir” ciertos “conocimientos” de “valores fundamentales” a la población que quiera nacionalizarse.

ALFREDO PÉREZ RUBALCABA (PSOE)
60 AÑOS, NACIDO EN CANTABRIA
CASADO, SIN HIJOS,
DOCTOR EN CIENCIAS QUÍMICAS

A pesar de las pocas chances que tiene de ser electo, el ex vicepresidente y ex ministro del Interior del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba, es considerado uno de los políticos más respetados de España.

Con una dilatada carrera política en su haber y alta popularidad, Rubalcaba arrastra, sin embargo, la herencia del gobierno. “Rubalcaba tiene un poco la novedad, la fama de misterioso e intrigante, pero en estos momentos la imagen del gobierno le cae como una losa. Por muchas que fueran sus cualidades personales, la gente le ve como otro más del PSOE”, indicó el sociólogo Juan Díez al diario español El País. El candidato del PSOE es reconocido por su capacidad estratégica y negociadora, y sus dotes oratorias.

Programa de gobierno

Una de las medidas del programa de Pérez Rubalcaba es subir los impuestos del alcohol y del tabaco para financiar parte de la deuda sanitaria de las comunidades autónomas españolas.

Durante la campaña, el candidato del PSOE sugirió exigir un Plan Marshall europeo contra la crisis, para aplicar un “programa de estímulos” que favorezca el crecimiento.

El candidato socialista también plantea crear un nuevo impuesto sobre las grandes fortunas, lograr estabilidad presupuestaria y mayor equidad fiscal con impuestos progresivos.
También propone obligar a las grandes empresas a que cumplan la ley de Paridad en sus consejos de administración (no menos del 40% ni más del 60% para cada sexo).

El partido se compromete a cerrar todas las centrales nucleares en 2028 y fomentar el empleo en el sector de las energías renovables.

El PSOE plantea incrementar plazas en formación profesional, promover la oferta formativa para adultos y aprobar un plan de empleo para jóvenes.

Otras medidas incluyen eliminar el canon digital y subir la deducción por compra de vivienda.

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