El triunfo consolidado este domingo representa la primera vez que Europa hilvana tres victorias seguidas y representa uno de los peores momentos para el golf de Estados Unidos en los 79 años de historia del más famoso duelo bilateral del deporte.
El triunfo consolidado este domingo representa la primera vez que Europa hilvana tres victorias seguidas y representa uno de los peores momentos para el golf de Estados Unidos en los 79 años de historia del más famoso duelo bilateral del deporte.
Minutos más tarde, el choque llegó a su fin con el triunfo de norirlandés Darren Clarke (quien perdió a su esposa, víctima de cancer, hace apenas un mes) sobre Zach Johnson, en medio un clima de marcada emoción.
"No me alcanzan las palabras para hablar de mi equipo. Han jugado de una forma fantástica. Estuve tenso en algunos momentos, pero cuando miraba el tablero me sentía más y más cómodo", dijo el capitán del equipo europeo, Ian Woosnam, después de sellada la victoria.
Por su parte, el sueco Stenson, autor del punto que decidió el choque, reconoció que no había percibido "que ese golpe fue el más importante. Estoy encantado de haber ganado mi partido. Los muchachos jugaron maravillosamente", dijo.
El norirlandés Clarke, que venció el último single, acotó que recordaba a todo instante a su esposa recientemente fallecida, pero que logró mantener las emociones bajo control.
Con el 'talismán' Colin Montgomerie y el inmaculado Paul Casey encabezando la serie, las esperanzas de los golfistas estadounidenses se hundieron sin remedio.
En el equipo estadounidense, en tanto, la figura más destacada -como era de esperarse- fue Tiger Woods, quien ofreció una muestra más de su supremo talento para el golf.
(AFP)