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Francia condecoró con la máxima distinción del país, la insignia de Caballero de la Legión de Honor, a cuatro pasajeros que el pasado viernes redujeron al atacante de un tren entre Ámsterdam y París y los puso como modelos de actuación ante el terrorismo. Las autoridades anunciaron reuniones para decidir nuevas medidas de seguridad en los trenes, un campo en el que asumieron que están muy desprotegidos.

Los estadounidenses Spencer Stone, Alek Skarlatos y Anthony Sadler, de entre 22 y 23 años de edad, y el británico Chris Norman, de 62, fueron homenajeados por el presidente galo François Hollande por su "valentía" y "sangre fría".

"Su heroísmo debe ser un ejemplo para muchos y una fuente de inspiración. Ante un mal que está ahí y que se llama terrorismo, hay un bien, el de la humanidad. Es el que ustedes encarnan ", señaló el jefe del Estado.

Ellos tres y otros dos –un francés que quiso permanecer en el anonimato y un francoestadounidense que resultó herido– redujeron a un marroquí de 26 años que abrió fuego cuando estaba en el tren de alta velocidad. El joven llamado Ayoub El Kahzzani había subido al vagón del Thalys con un kalashnikov, nueve cargadores, una pistola automática y una navaja, e hirió gravemente a dos personas antes de ser reducido.

"En ese tren había 500 viajeros. El terrorista llevaba 300 municiones. Esto da una idea de lo que podría haber pasado", señaló Hollande, que reconoció que la intervención evitó "una masacre, una carnicería".

El agresor estaba fichado en Francia, España, Bélgica y Alemania por su potencial riesgo. Ocultó sus armas en un bolso deportivo y en los interrogatorios tras ser detenido se presentó como un marginal sin ánimo terrorista, que sólo quería robar para comer.

Informaciones filtradas por España apuntan que vivió en Francia y viajó a Siria, pero las autoridades francesas, según fuentes cercanas a la investigación citadas por los medios, no tienen constancia de que se le hubiera controlado en territorio galo entre febrero de 2014 y el día del ataque.

Los servicios de seguridad, que están analizando también los dos teléfonos móviles que llevaba durante la agresión, tienen hasta hoy, martes, para interrogarlo antes de presentarlo ante un juez.

Estudian medidas

El secretario de Estado de Transportes francés, Alain Vidalies, anunció ayer que "en los próximos días" se van a mantener reuniones con los países vecinos "para decidir nuevas medidas" de seguridad en los trenes internacionales.

Por lo pronto, en Francia decidieron establecer una línea de teléfono para que el público pueda dar aviso de cualquier incidencia en las estaciones o en los trenes. Anunciaron que también reforzarán "los controles aleatorios de los equipajes".

Pero el ministro descartó los controles sistemáticos a los pasajeros porque "no se puede trasponer lo que ocurre en el transporte aéreo", ya que cada año hay 2.000 millones de pasajeros de tren en Francia, frente a 140 millones de aviación. Todos los días se mueven unos 12.000 unidades en ese país y los pasajeros los abordan sin ser controlados.

Italia chequea a algunos pasajeros y España también, después de que en 2004 estallaran vagones y murieran 191 personas por un atentado terrorista. El tramo en el que hay más controles es la conexión Francia-Gran Bretaña debido al Eurostar, pues las estaciones son totalmente cerradas, hay revisación de equipaje y los pasajeros tienen que hacer Migraciones.

Todo esto es por ahora inviable en las estaciones de trenes, que tienen espacios amplios y un régimen de circulación poco afín a los controles. A la reorganización del flujo de personas habría que sumar los gastos derivados de la instalación de barreras y de otros dispositivos, además del sueldo del personal necesario para que los viajeros no tengan que esperar durante horas antes de embarcar.

No está claro cuándo será la reunión de autoridades para presentar propuestas en este sentido.
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