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En medio de tanto atril golpeado por el martillo, un día llegó Fine Art Bourse (FAB). Este es un emprendimiento con sede en Londres pero con su actividad radicada en línea, es decir, Internet será su espacio en el mercado. Consiste en llevar adelante remates a través de una página web. El proyecto es idea del australiano Tim Goodman, ex-presidente fundador de una tradicional casa de subastas (con sede de Australia) y con 40 años de experiencia en el negocio.

Para esta iniciativa, que comenzó a tomar mayor forma a principios de este año, FAB seleccionó consultores especializados en Australia, India, Nueva Zelanda, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, México, Brasil y Chile. Pero lo interesante es que tendrá representantes en Uruguay, quienes serán responsables de la recepción y evaluación de lotes, asesoramiento y atención al cliente. También será el nexo en los acuerdos entre los clientes y la misma firma.

La propuesta es clara. FAB buscará ofrecer y vender arte a todos en el mundo, sin excepción ni condición, y con la diferencia de que los costos serán accesibles para compradores y vendedores en partes iguales.

Al mismo tiempo, la intención es provocar un quiebre en el pesado sistema tradicional que desarrollan en su engranaje las grandes casas de subastas en el mundo, principalmente las que tienen sede en Europa, Asía y Estados Unidos.

¿Cómo aparece Uruguay en este proyecto?; Todo comenzó cuando Tim Goodman (62 años) evaluó con sus colaboradores y asesores en que países de Latinoamerica podía desembarcar el formato. El objetivo era conocer y contratar consultores especializados principalmente en arte. Por informes y consultas, eligió Chile, México, Brasil y Uruguay.

Posteriormente a la elección de países, -a fines de 2014-, Goodman decidió viajar a Montevideo, y su empresa hizo un estudio del mercado. De este análisis, el resultado fue que dos firmas quedaron posicionadas para ser seleccionadas en representación del país. Finalmente, el elegido fue José Martínez, director de la empresa Martínez Arte & Joyas, establecida desde 1971 y con oficinas en el Hotel Radisson Victoria.

Las primeras conversaciones fueron el año pasado, pero las reuniones y el acuerdo se alcanzaron en el primer semestre del año.

José Martínez y su hijo Santiago Martínez, en diálogo con El Observador, explicaron que el proyecto avanzó más cuando Goodman regresó con su equipo de trabajo a Uruguay -mayo pasado-, no solamente para entrevistarse nuevamente de forma particular con él, sino también para reunirse con los consultores de México, Chile y Brasil. Allí se terminó de sentar las bases de la propuesta, que tendrá su primer subasta de arte online el próximo 14 y 15 de setiembre, y que tuvo el lanzamiento de la web -www.fineartbourse.com- el pasado 20 de junio.

"Para países como Uruguay, la principal ventaja es que el vendedor no se desprende de su objeto hasta tanto no se baje el martillo en el instante del remate. Y con las comisiones accesibles, se espera acceder y atraer a la mayor cantidad de gente posible", explicó Martínez.

El empresario se mostró optimista en relación al futuro del proyecto, no solo por lo que representa como idea innovadora, sino también porque considera que mostrará el arte de Uruguay al mundo desde otro lugar y en un vehículo diferente al convencional.

Claves de FAB

Entre las principales diferencias que tendrá FAB con las grandes casas de subastas, es que la comisión será del 5%, comparado con el 25% cobrado por otras empresas. Además, la comisión del vendedor será del 5%, en relación al 25% que facturan hoy.

Como alternativa a los métodos convencionales de las firmas históricas, las ventas están exentas de IVA, Impuesto a la Venta, regalía de reventa del artista y derechos de autor, ya que ellas se atenderán legalmente en la casa matriz de FAB en Hong Kong.

Por otra parte, la firma propone el diferencial de que la comisión por seguro será del 1%, esto para cubrir los lotes -hasta ser entregados en manos del comprador-.

La cuota fija para el registro de un lote será de US$ 330 por piezas de hasta US$ 100 mil. En los casos que supere los US$ 100 mil, la cuota fija estará fijada en US$ 1.000. La empresa además maneja la opción de ofrecer una garantía de devolución del dinero de cinco años a los compradores que no queden satisfechos con el resultado de un negocio.

Por si fuera poco, se descarta el cobro de los gastos de promoción, tales como las operaciones, embalaje, envío e impresión de catálogos. Sin dudas un paquete fuerte de medidas que solo el tiempo y el mercado podrán responder si son suficientes o no.

Como trabaja FAB

Con la primer subasta en el horizonte, la modalidad de trabajo será publicar en la página web un catálogo con las obras a subastarse y sus respectivos detalles técnicos, esto días previos a la subasta. El día del remate, en la web y cada 30 segundos, se ofrecerá una obra de arte.

A medida que pasan los segundos, la información se actualiza con las ofertas recibidas y con el destino de los factibles compradores.

Una vez que un cliente adquirió una pieza, el proceso continúa en la web para cerrar la compra. Luego hay un plazo de 30 días posteriores a la subasta para que el comprador reciba la obra en sus manos, y el vendedor perciba el dinero. Para participar de una subasta, los interesados primero deben de completar una solicitud en la web, y luego crear una cuenta que le permitirá realizar ofertas.

Para el caso en que existan clientes que no pueden presentar ofertas en el momento del remate, sea por diferencia horaria u otros motivos, podrán presentarse en la puja ofertando previamente por web o teléfono. Luego si dicha oferta gana, automáticamente se le adjudica el lote.

En referencia a las obras, pueden pertenecer a cualquier autor, nacionalidad o movimiento -estilo-. Tampoco deben corresponder a una época determinada. En la subasta a presentarse en setiembre próximo, se rematarán obras de autores de diversas naciones -tanto de países representados en el proyecto como de otros que no-.

Ahora, el camino tradicional del remate tendrá enfrente al futuro y las tecnologías de los tiempos modernos. Falta saber si ambos formatos pueden complementarse y al mismo tiempo conocer que alcance, vigencia y resultado tendrán una subasta en línea, una opción que hoy en día se veía venir.


Visitas breves

En sus dos visitas a Uruguay, la agenda y los tiempos de Tim Goodman no fueron suficientes como para que pueda conocer más y mejor la ciudad. De todas maneras, dijo estar agradecido con la atención y recibimiento que tuvo por parte del José María Martínez, su hijo Santiago y por el personal del Hotel Radisson Victoria Plaza.

Inversión

Desde el inicio y hasta ahora, el proyecto lleva una inversión de US$ 3 millones

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