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Este jueves culmina la tercera edición del Festival Internacional de Artes Escénicas (Fidae), con propuestas interesantes de Dinamarca, España, Bélgica y Canadá.

Hoy a las 19 horas en la Sala Campodónico del Teatro El Galpón se exhibirá El ruido de los huesos que crujen, de la compañía canadiense Le Carrousel, fundada en 1974 en Vancouver. La obra cuenta la historia de Elikia, una pequeña cuya vida se transforma de forma repentina por una guerra civil. Secuestrada y separada de su familia se convierte en niña–soldado. Joseph, un compañero, le recordará su humanidad y le infundirá el coraje de cortar la cadena de violencia a la que se ha visto sometida. El precio de las localidades es de $ 335.

Por otro lado, este martes y miércoles a las 21:00 horas se presenta en la Sala Hugo Balzo del Sodre la compañía danesa Odin Teatre con La vida crónica. La acción del espectáculo se desarrolla en Dinamarca y en otros países de Europa en el año 2031, luego de una tercera guerra civil. Individuos y grupos de diferentes sustratos se encuentran hundidos en guerras, desocupación y emigración. La obra se plantea varias preguntas, entre ellas qué sucede cuando los emigrantes quieren establecerse en un país extranjero y formar parte de una sociedad que piensa ser poseedora de raíces culturales sólidas y cómo es vivir en un país en guerra. La vida crónica está dedicada a Natalia Estemirova y Anna Politkovskaya, escritoras rusas defensoras de los derechos humanos, asesinadas por sicarios anónimos en el 2009 y 2006 por su oposición a la guerra en Chechenia. La compañía danesa, fundada por el director de teatro italiano Eugenio Barba en 1964, tiene un lugar importante en el panorama europeo y es la base de la Escuela Internacional de Antropología Teatral, que pone énfasis en el comportamiento pre-expresivo del hombre en cualquier situación de representación. El costo de la entrada para La vida crónica es de $ 300.

El miércoles y jueves a las 21:00 horas en la sala principal del Teatro Solís se presentará 32 rue Vandenbranden, espectáculo de danza de la companía belga Peeping Tom. La acción se lleva a cabo en un paisaje montañoso con desvencijadas casas rodantes como refugio. En una pequeña comunidad aislada, sus habitantes se enfrentan a su soledad. El enfoque de esta creación se encuentra en las fuerzas internas que determinan que los personajes evolucionen. Las fronteras entre lo que sucede en la realidad y lo que creen que realmente ocurre se vuelven borrosos. Peeping Tom es una compañía radicada en Bruselas y creada en el 2000 que explora en sus representaciones la condición humana y suele utilizar mundos paralelos o universos discontinuos para romper con la lógica del tiempo y el espacio. El precio de las localidades es de entre $ 280 y $ 880.

Los mismos días y en el mismo horario, pero en la sala Zavala Muniz del Teatro Solís, se presentará El cielo de los tristes, de la Compañía catalana Los Corderos. Según explican sus autores, la obra “es un paraje anímico situado en algún lugar entre las orejas y la nuca en donde anida nuestro fantasma fundamental. Para atravesar este enigmático estadio y aterrizar en una mente felizmente desierta, no conviene ser o no ser, ni desear o no. Allí, trascender se convierte en no esperar nada. Entre la espera y la esperanza pasa todo”. El valor de las entradas es de $280.

Por otro lado, se presentarán dos obras de compañías nacionales. El miércoles a las 21:00 horas en la Sala Verdi se exhibirá La Defensa, del Grupo Imagina Teatro de Paysandú, que narra el intento de un grupo teatral por montar un espectáculo sobre la Defensa de la Heroica de Paysandú. El jueves en el mismo horario, la sala ubicada en Soriano 214 presentará Bodas de sangre, de Federico García Lorca, por la compañía Teatro sin Fogón de Fray Bentos. El precio para ambas obras es de $ 130.
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