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Este domingo de madrugada, personal de la seccional cuarta de Sarandí Grande realizó un operativo en respuesta a denuncias de vecinos de la zona por una aglomeración en las calles Rivas y Azuaga. Como resultado, seis personas –cuatro mayores de edad y dos menores– resultaron detenidas y luego liberadas por decisión de la fiscalía, según informó El País. La investigación sigue en curso y, según fuentes de la fiscalía, se espera que en los próximos días los implicados sean imputados.

El caso fue derivado a la fiscal de turno Lucía Nogueira, quien solicitó la prórroga de la detención para tener 24 horas más para resolver el caso. Sin embargo, esta no le fue concedida dado que el juez actuante entendió que no había riesgo de fuga. “Se sigue investigando en base a imágenes de las cámaras de la zona y algunas de las personas van a ser formalizadas. Se las indaga por delitos de atentado o daño, pero no hay una fecha precisa por no estar detenidos. Seguramente sean formalizados en los próximos días”, afirmaron desde la fiscalía.

Camilo dos Santos

En los últimos meses la Jefatura de Policía de Florida ha recibido varias denuncias de vecinos de Sarandí Grande ante aglomeraciones de gente que ocurren los fines de semana, dijo a El Observador Rubén Saavedra, jefe de policía de ese departamento.

Sin embargo, para Roger Morán, alcalde de Sarandí Grande, se trató de un caso aislado: “Normalmente es una sociedad tranquila, que no pasa nada grave nunca. Es un caso puntual de unos pocos que armaron desorden”. 

Morán afirmó no haber recibido ninguna denuncia en el municipio por aglomeraciones y, según dijo, no está al tanto de reuniones multitudinarias.

En esta oportunidad, eran 300 las personas que estaban aglomeradas próximos a las vías del tren, ante lo cual los vecinos decidieron realizar denuncias a la seccional.  “No pueden descansar y les ensucian todos los espacios: orinan en las puertas y en los coches, queda toda la basura y las cajas de vino tiradas en la veredas. Cuando van a abrir los comercios está todo sucio”, declaró Saavedra. Para evitar esa situación, Morán contó que “un par de horas” antes de que abran los comercios se dispone que los barrenderos realicen la limpieza en la zona.

De acuerdo al jefe de policía, en una primera instancia se les pidió a los individuos que se retiraran de la zona y luego, a raíz disputas entre ellas, la policía decidió intervenir y dispersar a la multitud. “Hubo que hacer incluso disparos con escopeta para asustarlos un poco y que se fueran”, afirmó en referencia a que se disparó munición no letal.

"A partir de ese momento, parte de la multitud allí presente comienza a agredir de forma verbal a los efectivos policiales, arrojando envases de cerveza, una de ellas impactó en uno de los vehículos policiales, logrando incluso en ese momento una de las personas presentes agredir al encargado de la seccional", afirmó el comunicado difundido por la policía.

En la Ley de Urgente Consideración vigente desde el 24 de julio se establece que quien se resiste a ser detenido por la policía o a quién ataca a un policía se lo puede imputar por el delito de desacato con penas de entre seis meses a tres años de penitenciaría.

 

 

 

 

Consultado sobre la posibilidad de continuar con estos operativos, Saavedra reafirmó la intención de prolongarlos en el tiempo: “Nuestro compromiso y objetivo es la convivencia ciudadana pacífica: cuidar los espacios públicos y mantener el respeto entre ciudadanos. La jefatura está abocada a eso”.

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