Este sábado empezó otro Mundial: el 20º Congreso Mundial de la Carne. La elección de la sede es significativa, porque esta vez no estará, como es habitual, en un histórico y ejemplar país productor y exportador de carnes. El país que oficia de sede tiene en realidad un stock vacuno en descenso que cubre una proporción cada vez menor de su consumo interno. Depende en forma vertiginosamente creciente de la carne producida en otros países. Es históricamente y por mucha diferencia el mayor consumidor mundial de carne de cerdo y el gran consumidor emergente en carne vacuna, ovina y pollo.
Ganaderos y frigoríficos apuestan al diálogo
Hay otra competencia planetaria en la que Uruguay ha emergido como uno de los líderes, prestigio que ahora deberá ratificarlo en el Congreso Mundial de la Carne desde este sábado en Beijing