“Es la forma que tenemos de ir en busca de nuestro objetivo, que es hacer historia. Si no somos 42, o 46 que empezaron, peleando por eso, va a ser muy difícil. Hoy habló el plantel”.
“Es la forma que tenemos de ir en busca de nuestro objetivo, que es hacer historia. Si no somos 42, o 46 que empezaron, peleando por eso, va a ser muy difícil. Hoy habló el plantel”.
La habitual claridad conceptual del entrenador de Los Teros, Esteban Meneses, al final de la victoria ante Namibia 26-18 en el segundo amistoso previo al Mundial, fue un buen resumen del momento de este seleccionado de Uruguay a un mes de viajar a Francia 2023. Ante los africanos, rivales del Grupo A, el DT decidió mover el plantel. Un poco porque la lista hoy es de 42 jugadores y hay que ver a todos para darles su chance. Y otro poco porque, para no mostrar tanto las cartas ante un rival directo, ante Chile se puso lo más parecido al equipo A y ante los africanos el experimental. Mezcla de algunos titulares seguros, otros que buscan su chance de titulares, y otros que se juegan el lugar en la lista
Ese muletto dominó con solvencia a un Namibia que sí puso algo similar al titular. Fueron 8 puntos de diferencia, podrían haber sido 15. Ante todo, salvo un par de minutos en los que los africanos pasaron al frente, la victoria no corrió peligro.
Pero más allá del resultado, siempre relativo en este tipo de partidos, lo importante fue los jugadores que levantaron la mano para estar en el Mundial. Y además, que el equipo supo ajustar dentro del partido. Hace una semana, ante Chile, los celestes parecieron tener un solo libreto: juego rápido, vertical, de vértigo, que les permitió ponerse 19-3, pero luego, cuando cambió el viento, demoraron mucho en cambiar el plan.
Ante Namibia, en cambio, mostraron muchas facetas diferentes, según el momento del partido: Uruguay arrancó intentando jugar (con un poco menos de vértigo que hace una semana) y eso le dio resultados de inmediato: porque Namibia no lograba solucionar la velocidad de salida de la pelota de los rucks celestes, y por eso marcaba casi siempre en offside (siete penales africanos fueron por esa vía). Ormaechea jugó rápido un penal, no llegó a apoyar, Los Teros apostaron al scum para jugar un penal, pero la conexión Ormaechea-Arcos Pérez no fue buena.
Pero esta vez Uruguay no se quedó en ese plan A. Cuando identificó que en el maul había una herramienta la utilizó, algo destacable ante un rival que le habia hecho 3 tries a Argentina XV por esa vía (aunque en este partido no tuvo a su hooker titular y figura). Para eso fue importante un line seguro (90% de obtención), lo cual derivó en un try de maul y otro que nació de otra formación móvil, para ponerse 12-0 arriba.
Pero no fue el único ajuste que hubo en el partido. Cuando Namibia por fin tuvo la pelota, a partir de los 17 minutos, empezó a buscar con un estilo de juego práctico y utilitario (la frontalidad sudafricana pero con menos calidad técnica), y Uruguay pasó algunos problemas. Porque además, Los Teros casi que se auto obligaron a jugar en campo propio con varios errores seguidos. Un maul que caminaba pero que por falta de comunicación entre Ormaechea y Pujadas no salió la pelota, un kick del 9 presionado que ganó pocos metros, un penal por offside en campo rival, otro de Arcos Pérez por meter la mano en el ruck, que le costó una tarjeta amarilla.
Y ese fue el momento donde Uruguay fue vulnerable. Porque Namibia identificó bien los espacios que aparecieron por afuera tras la tarjeta, y además del penal tras esa amarilla que trajo el 12-3, llegó a un nuevo try a partir de un scrum en mitad de cancha, en la última del primer tiempo: con un falso que compraron Vilaseca y Zuccarino, que fueron al mismo jugador y con uno menos contra la banda se generó el espacio para el try Roussouw que puso el 12-8, demasiado premio a los visitantes para lo visto hasta allí.
Namibia mantuvo ese ritmo en el arranque del segundo tiempo: potencia de forwards para poner el equipo adelante, agrupar gente, y pelota afuera para encontrar el espacio con superioridad numérica por la banda y ganar la ventaja. Todo eso trajo el segundo try, con el que a los 42’ los africanos pasaron 13-12 por primera única vez.
Para ese momento Uruguay había hecho ya el otro ajuste: patear mucho más para sacarse la pelota de encima en propio campo. El Plan A de este equipo es jugar siempre que sea posible: esta vez sacrificó un poco eso para sufrir menos en defensa.
Cada vez que la pelota salió con calidad hacia afuera, Uruguay encontró espacios. Y así, seis minutos después del try namibio volvió a pasar al frente: Zuccarino jugando en la cara de la defensa y esperando el momento justo para el pase a Arcos Pérez, que con un gran cambio de ángulo aportó la velocidad del seven para volver a pasar 19-13 a los 48’.
La diferencia debería haber sido más amplia, porque cuando Uruguay se sintió cómodo sacó todo el repertorio de juego: line, maul pelota afuera, falso, cambio de ángulo para otro try de Arcos Pérez, ahora anulado por una pantalla de Civetta. Luego, un line, maul y pick and go en el que a los forwards les ganó ansiedad y terminó con pelota arriba. Y finalmente, otra vez por afuera, el tercer try. Primero con Sanguinetti y Leindekar jugando offloads, luego con Piussi sacándola del ruck como medio scrum, y finalmente Zuccarino encontrando a Basso en diagonal para ganar la ventaja y jugar en el contacto con Diego Ardao: conexión de seven para el 26-13 que casi cerró el partido. Herramientas, muchas: lo que se necesita para ir por el objetivo de hacer historia.
Namibia lo fue a buscar pero esta vez ya no hizo el daño de antes en el contacto. El ajuste llegó también ahí, así como los penales por retención de de los visitantes. Solo un fallo de comunicación tras un buen pase interno de los backs africanos (Ardao y Silva fueron al mismo jugador, que tiró un pase interno y luego rompió 3 tackles para ganar la ventaja) permitió arrancar la jugada del try de Rousseau para el 28-18 final.
Suplentes: 16 Germán Kessler, 17 Mateo Sanguinetti, 18 Reinaldo Piussi, 19 Diego Magno, 20 Lucas Bianchi, 21 Juan Tafernaberry, 22 Ignacio Álvarez, 23 Diego Ardao
Namibia
NAMIBIA: 1 Desiderus Sethie, 2 Louis van der Westhuizen, 3 Casper Viviers; 4 Adriaan Ludick, 5 Tjiuee Uanivi; 6 Wian Conradie, 7 Johan Retief, 8 Richard Hardwick; 9 Damian Stevens, 10 Tiaan Swanepoel; 11 JC Greyling, 12 Danco Burger, 13 Johan Deysel (c), 14 Gerswin Mouton, 15 Divan Roussouw
Suplentes: 16 Gihard Visagie, 17 Jason Benade, 18 Haitembu Shifuka, 19 Ruan Ludick, 20 PJ van Lill, 21 Prince !Gaoseb, 22 Jacques Theron, 23 Andre van der Berg
Los Teros