Gigante francés llega a Uruguay para relanzar marca Parmalat
Lactalis adquirió al grupo mexicano Indulacsa que cuenta con dos industrias lácteas
El líder mundial en productos lácteos a nivel global, la francesa Lactalis, adquirió con su marca Parmalat un conjunto de empresas mexicanas que incluyen las dos plantas industriales de Industria Salteña SA (Idulacsa) en Uruguay. La operación se da un momento de cierta complejidad para el sector lácteo por el desplome de los precios internacionales del último año. De hecho, otra industria (Ecolat) de capitales peruanos -que utliza la marca Parlmat en Uruguay- atraviesa serias dificultades para seguir en pie.
Para los productores es una “buena noticia” que sigan arribando empresas de fuste para reforzar el nivel de competencia. En tanto, para la cooperativa Conaprole –que tiene más del 70% de la producción láctea del país- hay que “tener cuidado” con arribo de estos capitales porque luego pueden tener consecuencias como la de Ecolat.
Por medio de un comunicado, Parlamat informó que llegó a un acuerdo para adquirir un grupo de empresas que operan en México y están especializados en la producción y distribución de quesos, con posiciones de liderazgo en las categorías en las que operan.
Con la transacción, el grupo Parlamat sumará una cartera de marcas como La Campesina Holandesa, Esmeralda –propietarios de Indulacsa-, El Cierv y Mariposa. En total, estas líneas tienen más de 4.000 empleados e incluyen cuatro plantas industriales, una en México, dos en Uruguay (Salto y Cardona) y otra en Argentina. En 2013, esas marcas facturaron US$ 197 millones. El precio de la operación se fijó en US$ 105 millones, siempre y cuando la deuda financiera neta no sea superior a los US$ 48 millones al momento del traspaso definitivo.
Entrevistado por radio Rural, el gerente general de Parlmat en Uruguay, Romeo Chocho, brindó ayer algunos detalles sobre los planes de la multinacional Lactalis con su marca Parmalat en Uruguay, que también podrá producir bajo otras marcas europeas de prestigio como President o Galbani. La apuesta de la empresa es “apostar” a los productos lácteos de valor agregado para exportarlos en la región y no a la producción de commodities como leches en polvo, explicó el ejecutivo. El proceso de transición para que Parmalat comience a comandar las dos plantas de Indulacsa en Uruguay demandará un período de dos a tres meses.
Un tema no menor para que Parmalat pueda definitivamente relanzar su marca en el mercado interno es que la empresa cedió en 2005 (cuando abandonó el país) el derecho de uso de algunos de sus productos a la firma Ecolat. Según supo El Observador el contrato para el uso de esa marca caduca en 2020, pero la intensión de Lactalis (propietaria de Parmalat) es recuperar la marca para elaborar sus propios productos en Uruguay. “Nos interesa recuperar el uso de la marca como ya se recuperó en otros países”, aseguró Chocho a El Observador. Recordó que recientemente Lacatlis obtuvo nuevamente los derechos para volver a controlar la marca Parmalat en Brasil.
Apoyo y alerta
Consultado por el arribo del gigante Lactalis a Uruguay, el vicepresidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Walter Frish, dijo a El Observador que siempre las “nuevas inversiones son bienvenidas. El tema es si pueden generar nuevas cuencas lecheras y dar una seguridad a nivel de la industria para el pago a los productores”, indicó.
Precisamente, en ese sentido el gerente general de Parmalat en Uruguay aseguró que ese será uno de los diferenciales que ofrecerá la firma con su presencia. “Entiendo que es una etapa interesante. Es un jugador (por Lactalis) distinto con marcas muy fuerte a nivel mundial. Esto da regularidad para mantener un precio de venta y al productor”, explicó Chocho.
Para Frisch el hecho que exista una competencia de “nivel” dentro de la industria, ayuda a que el productor cuente con más opciones para colocar su producción. Una mirada un poco más cauta se expresó desde la principal industria láctea del país. El vicepresidente de Conaprole, Wilson Cabrera, recordó que en el pasado ya hubo experiencias de arribo de grandes industrias lácteas, que luego no terminaron bien. “El tiempo demostró que la cooperativa es la mejor opción para el país. Sabemos lo que pasó con Ecolat (ver aparte)”, advirtió el ejecutivo.
Agregó que por ese motivo, la cooperativa cuestiona cuando se “otorgan ventajas impositivos” para proyectos de inversión de esas grandes industrias, que luego terminan dejando el país. “Este mercado interno es demasiado chicho para una empresa tan grande como Lactalis. No les mueve la aguja”, recordó.
Un peso pesado de los lácteos global
El grupo Lactalis es el mayor productor de productos lácteos a nivel mundial. Tiene una facturación de unos US$ 18.000 millones anuales. Emplea a 61 mil trabajadores en 70 países. Anualmente recoge una producción de 15.000 millones de litros de leche. El 34% de su facturación proviene de la comercialización de quesos, 24% de leche para consumo y 13% de ingredientes lácteos. En 2011, compró el 83% de las acciones de la italiana Parmalat.