La decisión dolió, pero se entendió que no había otra opción. El gobierno de Luis Lacalle Pou, que durante meses estuvo expectante de poder abrir las fronteras durante el verano y dinamizar por ese lado la economía local, finalmente se vio obligado por la segunda ola de la pandemia a pasar su primer verano sin extranjeros y con ingresos “restringidos”.
La definición se tomó en base a la evolución de los casos en Uruguay y a la comparación con lo sucedido en otros países que venían con un buen manejo del covid-19 hasta que abrieron sus fronteras al turismo.
Este viernes, durante una reunión en Torre Ejecutiva de la que participaron los ministerios de Economía, Salud, Turismo, y Trabajo, los integrantes del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) expresaron que en todos los casos de países que se abrieron al mundo hubo “regresiones virulentas” y que ello hacía “inviable” la temporada turística repleta de extranjeros.
Tras escuchar a los científicos, el encuentro se centró en la discusión de posibles alternativas para compensar la pérdida de ingresos. El ministro de Turismo, Germán Cardoso, planteó una batería de medidas que van en dos direcciones: fomentar el turismo interno e incentivos específicos para las empresas del rubro, con el objetivo de salvaguardar su existencia. El resto de los jerarcas también hicieron propuestas en este sentido.
“Va a haber medidas de incentivo para desarrollar la actividad de turismo interno para los uruguayos, es una decisión tomada”, dijo Cardoso en rueda de prensa a la salida de la reunión.
Según supo El Observador a partir de participantes del encuentro, el equipo económico quedó encargado de cuantificar los costos de cada una de las medidas y convocará a un nuevo encuentro para el final de esta semana.
“Hicimos planteos con varias iniciativas y reivindicaciones del sector turístico privado. Se tomó nota por parte del equipo económico y se está procesando la información. Asumimos el compromiso de que una vez procesada toda esta información, en el transcurso de la semana que viene vamos a anunciar con claridad cuáles son las medidas que el gobierno está dispuesto a tomar para hacer el máximo esfuerzo posible e incentivar el desarrollo de la actividad turística interna”, resumió el ministro de Turismo.
En el gobierno manejan un informe realizado por una consultora privada que señala que los uruguayos gastaron el año pasado US$ 1.200 millones por turismo en el exterior, por lo que buscarán con las medidas que buena parte de ese dinero sea destinado al turismo interno.
En 2019 por turismo ingresaron al país unos US$ 1.753 millones, lo que representa casi 3% del producto bruto interno. A su vez, según un informe del Ministerio de Turismo basado en números del Banco Central, en 2017 la actividad explicó el 8,6 % del PIB y generó más de 110 mil puestos de trabajo.
Una de las propuestas que está sobre la mesa, pero aún permanece “verde” es realizar una nueva excepción al decreto que cerró las fronteras y permitir a los propietarios de inmuebles –que no tengan la residencia tramitada– ingresar al país realizando una cuarentena.
Esta idea es alentada por el sector empresarial, que estima en unas 30 mil personas la cantidad.