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El sindicato de Meteorología denuncia que la institución atraviesa una etapa de “desprestigio continúo” producto de una falta de organización interna, un déficit de meteorólogos y un presupuesto que está “congelado” desde el 2010.

En diálogo con El Observador la presidente del gremio, Cristina Matison, dijo que “es hora” que el Poder Ejecutivo dé señales de una “mayor responsabilidad política” y “compromiso” para cambiar la realidad de la Dirección Nacional de Meteorología. “Se requiere un cambio urgente, teniendo en cuenta los fenómenos climáticos severos y frecuentes que estamos atravesando”, reclamó.

La sindicalista comentó que los “problemas más graves” de los últimos meses se debieron a fallas de organización interna por parte de la jefatura de la institución y los mandos medios. “En los últimos dos años, la gestión de Meteorología ha caído a tal punto que no se resuelven los servicios mínimos”, denunció Matison. Esto se debe, según la presidenta del gremio, a carencias de instrumental técnico y también de recursos humanos. Agregó que todo esto no hace más que “desprestigiar” a Meteorología.

Meteorología cuenta actualmente con 212 funcionarios. Sin embargo, en el área de pronóstico apenas trabajan 10 funcionaros. Esto lleva a que se generen problemas para cubrir algunos turnos, en particular la noche, ya que el gremio estaba en conflicto porque no se paga una compensación extra por trabajar en este horario. El sindicato considera que se necesitan como mínimo 10 técnicos meteorólogos y un número similar de observadores meteorológicos para las estaciones del interior. “Hoy, producto de la carencia de personal, no podemos conocer qué velocidad de viento habrá en Colonia sobre las 22 horas porque la estación de ese departamento no tiene personal”, ejemplificó Matison.

Sin radar
Una de las mayores carencias técnicas que tiene la Dirección Nacional Meteorología es que no cuenta con un radar propio. Según explicó, Matison las funcionarios de la institución realizan los pronósticos en base a radares de Brasil y Argentina vía internet. “Muchas veces estas páginas están saturadas y cuesta acceder en tiempo real a la información”, indicó. Algo similar ocurre con el acceso a las imágenes satelitales. Un radar cuesta aproximadamente unos US$ 2 millones.

Por otro lado, la Escuela de Formación de Meteorólogos que pasó a estar bajo el mando de la Universidad de la República atraviesa una “crisis”, dijo Matison. La institución no cuenta con un presupuesto aún y los docentes no cobraran sus salarios desde mayo.
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