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Las nuevas tecnologías y las plataformas digitales brindan oportunidades de negocios y la posibilidad de alcanzar a más público, sobre todo aquel que no se encuentra bancarizado, dijo ayer el experto estadounidense David Goslin, director en la oficina de Deloitte en Nueva York, para quien la inclusión financiera “rompe con el ciclo de pobreza”.

El consultor comentó durante una conferencia que hay que pensar de “forma inteligente” la inclusión financiera, una idea que el gobierno uruguayo concretó este lunes al enviar un proyecto de ley al Parlamento.

Goslin indicó a El Observador que los bancos deben ubicar la forma de ofrecer servicios bancarios a las personas que no integran el sistema, pero deben hacerlo de una forma que pueda ser rentable también para las instituciones bancarias.

“Porque si no lo es para los bancos no van a presentar buenos productos para los clientes que no están en el sistema”, señaló.

El proyecto del Ejecutivo determina que las remuneraciones y toda partida de dinero que reciban los trabajadores deberán realizarse a través de instituciones de intermediación financiera o instrumentos de dinero electrónico.

También se prevé una rebaja del IVA el primer año de 22% a 18% para las transacciones realizadas con tarjetas de débito y que se puedan adquirir inmuebles y autos con pagos electrónicos.

El consultor de Deloitte aseveró que la razón por la cual existe una población no bancarizada es porque el modelo actual “no puede rentabilizarlos”, y de este modo ofrecen una forma de “bancarizarlos en términos de eficiencia”.

“No es que ellos no tengan acceso a servicios financieros. Lo tienen pero les sale demasiado caro. Los bancos pueden ofrecer un mecanismo que no sea tan costoso y es por eso que decimos que la inclusión financiera rompe ese ciclo de pobreza. Eso es lo que la tecnología te da”, recalcó Goslin.

En ese sentido, subrayó la importancia que tiene el teléfono celular, desde el que los bancos e instituciones financieras pueden agilizar negocios y ganar en eficiencia, y para fidelizar y posicionar la marca.

“No hay persona que hoy en día no tenga celular, puede ser un teléfono inteligente o uno que por lo menos puede recibir texto. De aquí a 18 meses los segmentos más marginados van a tener acceso a los teléfonos inteligentes porque los costos van a ir reduciéndose cada vez más. Los bancos se van a dar cuenta de que es un canal para llegar a esos segmentos”.
Goslin expresó que los bancos pueden aprovechar la información para aprender de los hábitos de compras de esos clientes y para crear productos que se ajusten a sus necesidades. “Es un círculo virtuoso”.
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