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Fallas técnicas, condiciones climáticas y problemas eléctricos, pueden haber contribuido al accidente de la aeronave de Air Class, ocurrido hace un año atrás, según reporta un informe presentado este miércoles por la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia).

El avión impactó sobre el Río de la Plata cerca de Isla de Flores, el seis de junio de 2012, luego de realizar una desviación de su ruta establecida. Luego de intensas búsquedas se lograron rescatar distintas partes de la aeronave como motores, hélices, puerta de pasajeros, y la ropa de los pilotos, aunque hasta la fecha no han sido localizados los cuerpos de los dos pilotos.

Las causas del accidente aún no se han establecido y el informe presentado tampoco las establece, si bien deja entre ver que algunas fallas pueden haber sido las causantes del siniestro.

Los manuales que se utilizaban para hacer el mantenimiento estaban desactualizados y no se habían reportado problemas en el registro técnico de vuelo (RTV). Sin embargo, según se indica allí, se tomó conocimiento de repetidas fallas relacionadas con “los giros direccionales y el sistema de radar meteorológico” a partir de un reporte interno del Representante Técnico de la empresa. Además, una inspección realizada en noviembre de 2011 presenta algunas discrepancias:

“Error de asentamiento en la marca de hélices, (figuran hélices Mc
Cauley en lugar de Dowty Rotol); piloto automático OK (la aeronave no lo tenía en operación); director de Vuelo. OK (la aeronave no lo tenía en operación); AFM vigente y aprobado (no existente); MEL vigente y aprobado (no existente), solo poseía MMEL; batería 1 (la aeronave lleva como equipamiento estándar 2); peso y balance figura realizado con balanzas de menor tonelaje, figurando exactamente los mismos datos que los años anteriores; defectos en giros direccionales y radar.”

Otro de los puntos del informe indican que las horas de los libros de vuelo de los pilotos no coinciden con las del registro técnico, que la empresa no poseía procedimientos de vuelo estandarizados, que el operador no poseía la lista de equipo mínimo aprobada (MEL) y que las tripulaciones no se ajustaban a la realización del procedimiento de cálculo de peso y balance de la aeronave. También, se informa que el copiloto no poseía CRM (gestión de recursos de tripulación), que al no llenar de una forma correcta los registros las tripulaciones no conocían las novedades de los vuelos anteriores y que se evidenció la “falta de recursos humanos para un adecuado seguimiento por parte de a oficina reguladora”.

Las condiciones meteorológicas, “masa de aire de origen polar marítima sobre costa atlántica genera nubosidad baja estratiforme con lluvias y nevadas aisladas”, también puede haber influido en el accidente, dice el documento presentado. Indica además que el radar meteorológico “no era confiable” y “la tripulación no pasó a recabar información por la oficina meteorológica”.
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