El clásico rosarino entre Rosario Central y Newell’s Old Boys es uno de los más calientes en el fútbol argentino y del mundo, y este domingo sumó un nuevo capítulo en la rivalidad, tanto en la cancha como entre sus hinchadas.
El clásico rosarino entre Rosario Central y Newell’s Old Boys es uno de los más calientes en el fútbol argentino y del mundo, y este domingo sumó un nuevo capítulo en la rivalidad, tanto en la cancha como entre sus hinchadas.
Al comenzar el partido que se jugó sin público en el Gigante de Arroyito, escenario de Central, un drone sobrevoló el campo de juego y llegó a meterse al área, cuando se iba a realizar un tiro de esquina para el equipo local.
El aparato volador tenía una bandera con los colores del club anfitrión, con leyendas y fotos. Cuando bajó unos metros, Lucas Gamba, uno de los jugadores de Rosario Central, lo bajó y lo sacó para afuera de la cancha.
Pero la historia no terminó ahí. El volante de Newell’s, Pablo Pérez, ex Boca Juniors, fue hasta el sector donde estaba el drone en el piso y lo golpeó con un pisotón. Además, luego lo “remató” tirándole un pelotazo con sus manos.
La bandera, según se divulgó luego de la curiosa “gastada”, tenía mensajes provocadores para Newell’s. “Te eliminé de taco y salí campeón”, decía en uno de los lados.
El partido terminó con victoria para los locales, dirigido por Cristian “Kily” González, ante los visitantes de Germán “Mono” Burgos.
Rosario Central se metió en la discusión y todavía sueña con la clasificación a la definición de la Copa de la Liga argentina, al golear por 3-0, con goles de Marco Ruben (16), Nicolás Ferreyra (61) y el mexicano Luca Martínez Dupuy (80), un resultado que lo deja a la misma altura que River en la tabla, pero con peor diferencia de gol.