El ojo guarda postales. Diapositivas difusas que pasan, una detrás de la otra, cada vez que el cerebro intenta recordar un momento, un escenario, un paisaje. Para los veraneantes de Punta del Este, los habitantes de Maldonado, incluso para los turistas menos atentos debe haber un buen puñado de fotografías mentales de cómo es el ingreso al balneario de la costa oceánica. En muchas de esas fotos habrá verdes y azules intensos, tal vez una cuota de colores tierra y puede que una dosis de un blanco semi inmaculado que encandila la mirada. Todo salpicado, sin mucho foco. Hay una imagen, de entre tantas otras, que habla de Punta del Este: una casa enorme; blanca, muy blanca; encuadrada en un jardín inmenso; una laguna mansa a sus pies; un mar a veces rabioso, otras plácido en frente.
Intendencia de Maldonado busca evitar que tiren abajo la casa Poseidón
La Facultad de Arquitectura pidió que el edificio proyectado por Samuel Flores Flores, al borde de la Laguna del Diario en Punta del Este, sea declarado monumento histórico nacional