El nuevo intendente de la ciudad de Concepción, en la provincia argentina de Tucumán, Roberto Sánchez, está desde ayer de tarde encerrado en su lugar de trabajo y no puede salir, pues afuera hay una protesta con quema de cubiertas.
El nuevo intendente de la ciudad de Concepción, en la provincia argentina de Tucumán, Roberto Sánchez, está desde ayer de tarde encerrado en su lugar de trabajo y no puede salir, pues afuera hay una protesta con quema de cubiertas.
Los que se manifiestan son algunas de las 470 personas que el anterior intendente, Osvaldo Morelli, contrató a último momento antes de dejar el cargo. Cuando el hombre de Cambiemos (alineado a Mauricio Macri) asumió, decidió derogar los decretos de las contrataciones hechas por el kirchnerista.
"A las personas que entraron hace un día al municipio no las podemos mantener", explicó a radio Mitre. En su mayoría, los contratos fueron irregulares, por categorías de antigüedad que no se corresponden con la realidad.
Las protestas comenzaron el lunes de tarde. Funcionarios del nuevo gabinete municipal, el intendente y su secretario de gobierno quedaron encerrados, con custodia de la Policía afuera del edificio. Son más de diez personas.
En diálogo con las radios Los Primeros y Mitre, indicó que entre los recién designados hay 100 que nunca trabajaron y los calificó como "sus fuerzas de choque".
"Hay personas que trabajaban para el Frente para la Victoria y el intendente los nombró antes de irse", explicó.
Las protestas comenzaron hace meses. El 31 de agosto Sánchez recibió las primeras amenazas y el 31 de octubre atentaron contra su casa. El viernes comenzaron los disturbios frente a la sede de gobierno local, según informó en twitter el periodista Horacio Esterman, de Conccepción.