Jorge Nasser y el blues salvaje
En el marco de sus 30 años de carrera, el músico vuelve hoy y el próximo jueves a la guitarra eléctrica con un show inspirado en grabaciones de Níquel de hace 20 años
En diciembre del año pasado, la carrera de Jorge Nasser cumplió 30 años. El músico comenzó como solista de la mano de Jaime Roos, para luego formar lo que sería su banda más reconocida: Níquel. Es en parte como celebración de su trayectoria que el músico vuelve ahora al blues con dos presentaciones a realizarse hoy y el próximo jueves en Bluzz Live.
Inspirado en un espectáculo realizado por la banda en 1994, el músico que hace más de 15 años dejó la guitarra eléctrica para tocar milongas, realizará hoy y el próximo jueves el espectáculo Atacando los blues. Acompañado de grandes músicos locales del género como Juan Pablo Chapital y Santiago Cutinella, Nasser interpretará algunos clásicos y varios temas de su autoría.
En aquel 1994, seguir el blues era, según contó Nasser, una tarea difícil: “Era un mundo sin internet. La mayor parte de las canciones que se tocaban en inglés tenían un trabajo de investigación re salado y se sacaban las letras por fonética. Era como una cruzada cultural.
Era difícil acceder a lo que queríamos y creo que eso le da un valor a lo que hicimos. Es el atractivo que tienen estas grabaciones: por el nivel que tenían, el amor y compromiso con el género”, dijo a El Observador.
Sin embargo estos shows, lejos de ser una manera de revivir esa sensación, es para vivirla. Al igual que la música de Alfredo Zitarrosa fue un disparador para crear su carrera solista vinculado a lo folklórico, la grabación fue otro disparador. “Me dieron ganas de tocar esa música. No lo extrañaba, fue una cosa con la que me encontré”, explicó. Tanto esto, como su reencuentro con el rock a partir de su trabajo como productor en el próximo disco de la banda Viejo Perro, lo trajeron de nuevo al blues.
Para Nasser, el género tiene una diferencia fundamental con la milonga: “El blues me va muy bien. Tiene un lado crudo, rústico y salvaje, en el que encajo bien. Esto me resulta más fácil. Cuando era niño cantaba, tocaba la guitarra y dibujaba. Dibujar me salía facilísimo y la música me costaba más, pero me encanta. Esto es lo mismo: para mí el blues es como dibujar. Me nace, lo llevo desde el comienzo de mi música. Lo otro fue una elaboración estética que requiere de una cierta prolijidad”, contó.
El músico explicó que encuentra en el blues una “liberación de energía”: “Se abre un grifo y sale. No hay demasiado pensamiento ni elaboración. Me resulta natural”.
Para estos espectáculos, que contarán cada uno con invitados especiales, habrán temas clásicos de artistas como Muddy Waters, T-Bone Walker y Pappo, pero también temas que atraviesan esos 30 años del músico. Lo acompañarán en escena, además de los ya nombrados Chapital y Cutinella –que recibieron el año pasado un Premio Graffiti por su disco en conjunto–, Fafa Barboza, Gerónimo De león, Wilson Negreira y Federico Vaz.
“Atacando los blues es una aproximación más agresiva. Hay muchas formas de abordar al blues. Nosotros lo vamos a atacar y a destrozar un poco”, dijo Nasser. De hecho, pretendió no ensayar mucho para “mantener lo salvaje y fresco” del género.
Además de sus presentaciones confirmadas –y que probablemente se agreguen más–, el músico planea para mayo un gran espectáculo en el Teatro Solís en festejo de sus 30 años de trayectoria. Nasser explicó: “Mi prueba está puesta acá. Quiero hacer un gran show para aquellos que han seguido mi carrera y se han bancado las lomadas y los cambios de timón. Voy a hacer el mejor espectáculo que el alma me dé para hacer”.