La “Adele de México” viene a Uruguay
Carla Morrison, una de las cantantes jóvenes más exitosas de México llega mañana a Montevideo por primera vez a presentar Déjenme llorar, su primer disco premiado con dos Grammy Latino
A Carla Morrison la llaman “la Adele de México”. Y puede ser una descripción acertada, aunque un tanto reductiva. Sí tienen en común los temas que tratan –el amor sobre todas las cosas–, ese timbre de voz que hace remover cada uno de los sentimientos del escucha y una apariencia que escapa con orgullo del 90-60-90.
El adjetivo melodramática es algo que le sienta a ambas, pero Morrison lo lleva como estandarte. Con una voz acaramelada y una distintiva pronunciación de la r, habla sobre esos momentos donde el amor cambia todo, y cómo vivir sin él se transforma en una empresa casi imposible.
Morrison ubica influencias de ambos lados del Río Grande. Patsy Cline por un lado y Ana Gabriel por otro. El resultado son baladas pop que se ubican claramente en la república mexicana, pero que lograron salir al exterior sin perder nada en la traducción. Y lo hizo con éxito. Su primer LP Déjenme llorar fue disco de oro en su país y fue galardonado con dos premios Grammy Latinos y una nominación a los Grammy.
Mañana llegará por primera vez a Montevideo, en el marco de una gira que la llevó a Argentina, Chile y Perú.
Déjenme llorar es un disco que habla mucho del amor y de las pérdidas. ¿Cómo fue la génesis y la grabación?
Fue un disco que al armarlo me costó, me pesó mucho. Cuando lo grabamos aún lloraba, pero sacarlo fue un alivio y dárselo a la gente fue aun más. La verdad es que ha sido un remolino de emociones y ahora todo es bueno, gracias a Dios.
Habló mucho acerca de las críticas que le hacen por su apariencia o los géneros musicales que interpreta. ¿Qué tan difícil es ser una artista solista y femenina en el actual mercado musical?
Es tan difícil como uno lo quiera. Yo sé que canto canciones a veces con tempo lento, otras con tempo medio y algunas con tempo rápido, pero no voy a seguir consejos. Seguiré a mi corazón y lo que él dicte. Y eso –para mí al menos– no es difícil.
Ha confesado que es muy llorona. ¿Cuántas veces tiene que pedir que le dejen llorar?
Ya nunca. Todos mis amigos me conocen y saben que cuando lloro es en serio y es normal. A veces es de alegría y a veces es de presión, a veces es de tristeza y a veces de admiración, pero es mi manera más natural de poder vivir y seguir.
El video de Eres tú (ver arriba) refleja lo que aquí llamamos “matrimonio igualitario”. ¿Cómo surgió esa canción?
Yo tenía ganas de hacer una canción con una idea perfecta de una pareja, algo que yo anhelaba y no tenía. Cuando ideamos el video, Benjy Estrada –el director– me propuso la idea y me pareció perfecta porque yo estoy en pro del amor igualitario. Así que me pareció excelente, y más darme cuenta que más y más gente acepta este tema tan delicado, pero tan normal.
Pensando en canciones con el mismo mensaje, como Same Love de Macklemore & Ryan Lewis, que han sido tan exitosa en Estados Unidos, ¿cree que ahora más que nunca los músicos deben manifestarse sobre lo que funciona mal en la sociedad?
Creo que los músicos deben manifestar lo que sienten, solo eso y únicamente, nunca pensando en un target de público sino en un target de reflexión y superación propia. Si eso ayuda a la sociedad, ¡qué mejor!
¿Qué tan importante es ser una artista independiente?
Tan importante como poder tomar mis decisiones en mi vida normal. La verdad es que amo a mi madre como nunca amaré a nadie, pero ni a ella le pido permiso para hacer cosas –solo cuando me puse mi primer tatuaje (risas). Pero para las cosas musicales o de la vida misma, pido consejo, pero no permiso. Y como sé que las disqueras lo manejan a uno, prefiero ganarme el pan de cada día con mi esfuerzo y no con el de otro que además decidirá por mí. Al menos yo no puedo trabajar bajo ese contexto por ahora.
Este año participó de su tercer festival Vive Latino y tocó en el escenario principal. ¿Cómo fue realizar su show tan emotivo frente a decenas de miles de personas (considerando que justo fue antes de Tame Impala y Blur)?
Fue muy emocionante y aterrador, pero con oración y con enfoque pudimos lograr algo especial y con mucho cariño. Obviamente son cosas que lo espantan a uno, pero si te pusieron ahí es por algo y uno debe solo echarle ganas aunque le tiemblen las piernas.
¿Los premios Grammy Latinos han vuelto más conocida su música? ¿Pueden funcionar como cierta presión?
Digamos que sí, ayudó. Porque gracias a ellos, promotores que no creían en mi manera independiente de trabajar, ahora voltean a verme. Pero bueno, un Grammy me da mucha emoción, ganas y motivación, mas no me define, así que no presiona. Solo emociona y me dice que algo por ahí ando haciendo bien y me impulsa a que le siga echando ganas.
Está preparando la reedición de Déjenme llorar, ¿qué más le depara para los próximos meses?
Una gira internacional, sacar la reedición, el video musical de Maleza y preparar la gira de 2014 para terminar el ciclo del Déjenme llorar.