¿Quién no se ha pegado un susto al ver una araña? Esa reacción, tan natural para muchos, puede tener su explicación en un comportamiento arraigado en el ADN del ser humano desde hace cientos de miles de años, a pesar de que la mayoría de las arañas no son más que unos pequeños e inofensivos animales con ocho patas.
La aracnofobia nació en las cavernas
Científicos determinaron que el miedo a las arañas está arraigado en el ADN del ser humano desde hace cientos de miles de años