La ciudad ideada por Emir Kusturica toma forma y crece la polémica
Andricgrad, la urbe creada en honor al nobel de Literatura Ivo Andric –de 17 mil m2 y que se inaugurará en junio de 2014–, genera críticas por su financiación y sus objetivos políticos
Andricgrad, la ciudad de piedra en honor al Premio Nobel de Literatura yugoslavo Ivo Andric (1892-1975), ideada por Emir Kusturica, va tomando forma en medio de la controversia sobre su financiación y sus objetivos políticos. El cineasta serbio, quien próximamente realizará un documental sobre José Mujica, comenzó la construcción de la llamada Ciudad de Andric en 2011, con motivo del 50° aniversario del Premio Nobel que recibió el escritor por su novela El puente sobre el Drina, ambientada en los tiempos del Imperio Otomano en Bosnia.
Situada a la desembocadura del río Rzav al Drina, a pocos metros del puente, Andricgrad abarca 17 mil metros cuadrados, y es el mayor proyecto turístico y cultural de la zona.
La pequeña localidad artificial cuenta con dos plazas: una dedicada a Nikola Tesla, un mítico científico de origen serbio, y otra a Petar Petrovic Njegos, gobernador, obispo y poeta montenegrino del siglo XIX.
Además, hay un ayuntamiento, con una estatua de Andric enfrente, el Instituto Cultural Andric, una iglesia cristiana ortodoxa y el paseo Mlada Bosna (Bosnia joven), que lleva el nombre de la organización revolucionaria que se oponía a la anexión por parte del Imperio Austro-Húngaro en 1908.
En otras casas, de diferentes estilos, se encuentra un cine, una pequeña biblioteca, restaurante y tiendas de recuerdos turísticos, además de un mural en mosaico con imágenes del tenista serbio Novak Djokovic y del propio Kusturica.
Todavía queda por construir un hotel y un hostal, además de la Universidad y la Academia de Bellas Artes, para que la ciudad pueda ser inaugurada de forma oficial el 28 de junio de 2014.
La fecha elegida por Kusturica, conocido también por su nacionalismo serbio, no es casualidad y causa controversia fuera y dentro de Bosnia. Y es que se trata del centenario del atentado en Sarajevo contra el entonces heredero del trono austro húngaro, Francisco Fernando, a manos del serbio Gavrilo Princip, miembro de Mlada Bosn, que desencadenó con este ataque la primera guerra mundial. Mientras que para los serbios Princip es un “luchador por la libertad”, Sarajevo lo considera un terrorista.
Además, el 28 de junio es el día de Vidovdan (San Vito), que conmemora la batalla de 1389 que libraron y perdieron los serbios contra los otomanos en lo que hoy es Kosovo, independiente desde 2008 pero considerada como la cuna de la nación serbia.
“Los tiempos son difíciles para todos los pueblos pequeños, y creo que este pueblo (el serbio) solo se mantendrá gracias a buenos proyectos”, aseguró Kusturica. “Y este es uno de ellos”, señaló el director de películas como Underground o La vida es un milagro.
Según Kusturica, la institución más importante de Andricgrad es el Instituto Andric, que se dedicará a la literatura, pero también a artes, cine, historia, ciencias sociales y políticas.
El proyecto ha causado también polémica entre Kusturica y Sarajevo, la capital bosnia y su ciudad natal, que abandonó al inicio de la guerra de Bosnia (1992-1995) para vivir en la entonces “enemiga” Serbia. Kusturica es criticado por muchos en Sarajevo por haberse hecho serbio ortodoxo en 2005, aunque sus orígenes sean musulmanes, pero sobre todo porque se teme que el patrimonio cultural de Andric pueda ser monopolizado ahora por los serbios.
Pero lo más polémico de Andricgrad son las finanzas del proyecto, cuyo valor estimado es de € 15 millones, una suma enorme para un país en permanente crisis económica y con la tasa de desempleo más alta de Europa, con el 42%.
La oposición serbobosnia no para de denunciar la falta de transparencia financiera y critica la estructura de la propiedad, compartida por el municipio de Visegrad, el gobierno serbobosnio y la empresa Lotika, en manos de Kusturica. Visegrad y el gobierno serbobosnio han invertido € 10 millones, mientras que Kusturica no ha aportado nada, aseguran los críticos, que exigen ver las facturas.
Andricgrad no es el primer proyecto de construcción en el que se involucra Kusturica. Para su filme La vida es un milagro mandó a edificar un pueblo que luego se convirtió en una localidad real, llamada Drvengrad.