De la mano de aumentos más tímidos del salario real de los trabajadores, un incremento de la tasa de desempleo y menor acceso al crédito para las familias, el consumo terminó 2015 estancado. Las perspectivas para la actividad comercial este año tampoco parecen dar señales de un repunte durante 2016. Ayer, en tanto, se conoció la última edición del Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que mostró que, luego de dos meses de caída, logró recuperarse en abril con un incremento de 1,4% frente a marzo.
La confianza del consumidor detuvo su caída en abril
De todas maneras, continúa en la zona de "moderado pesimismo"