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Tras haber brindado en marzo una excelente versión de La Sílfide, obra a la que el público uruguayo respondió con entusiasmo y de la que se realizaron dos funciones más de las diez fijadas, el Ballet Nacional del Sodre (BNS) presentará del 2 de mayo al 23 de junio su Gala IV de Ballet. Se trata de una propuesta moderna, en las antípodas del clásico de Auguste Bournonville, que incluye la versión de La consagración de la primavera, del argentino Oscar Araiz y las obras de dos revolucionarios de la danza: el estadounidense William Forsythe (In the middle somewhat elevated) y el checo-holandés Jiří Kylián (Sinfonietta).

“Para mí el desafío es que la compañía conozca estos diferentes estilos. Lo que hicimos antes era un ballet romántico; ahora estamos preparando obras muy contemporáneas de dos de los grandes coreógrafos del siglo XX”, señaló Julio Bocca, quien conversó con El Observador en Rara Avis junto a su equipo y los maestros reponedores Agnes Noltenius (Forsythe) y Patrick Delcroix (Kylián).

La compañía dirigida por el bailarín argentino será la segunda de América Latina, luego de la Compañía de Danza de San Pablo, en representar las obras de estos coreógrafos, cuyos trabajos son muy valorados en Europa.

Sus espectáculos son difíciles de conseguir por las autorizaciones que requieren, además de que no suelen ser exhibidos en forma conjunta. Noltenius señaló que la razón por la que se presentan en Uruguay es porque Bocca es “es una garantía de calidad”. Bailar Forsythe, aclaró, es complejo porque “lleva el ballet al extremo”.

In the middle somewhat elevated es una de sus obras más destacadas del neoyorquino, cuya carrera transcurrió mayormente en el Ballet de Frankfort. Esta pieza destaca por su fuerza coreográfica, plástica y visual, que se conjuga con la música atronadora de Thom Willems.

Delcroix sostuvo, por su parte, que la mayor dificultad que presenta Kilian es la musicalidad, ya que demanda mucha rapidez. Sinfonietta es reconocida por llevar a un punto culminante las relaciones amorosas entre los seres humanos a través de la danza.

A su vez, el BNS presentará la versión de Araiz de la célebre obra de Igor Stravinsky, que aunque este año cumple su primer centenario de vida es considerada una de las obras más revolucionarias de la historia del ballet. A pesar que la versión del argentino data de 1968, el coreógrafo presentará una puesta adaptada a los tiempos actuales. La obra, que contará con el vestuario de Renata Suscheim, mostrará la ropa y las costumbres de los jóvenes de hoy.

Dos grandes bailarines

La Gala VI es el segundo espectáculo de la compañía este año, que durante el 2013 presentará además El lago de los Cisnes, Hamlet ruso y El Cascanueces.

Bocca confirmó que María Noel Ricetto terminó el contrato con el American Ballet y permacerá en la compañía. Al ser consultado por las declaraciones de la primera bailarina a los medios, que sostuvo que el BNS pasa por su “época de oro”, el director artístico destacó que aunque para hacer esa afirmación hay que llegar a una excelencia total, “sí se está en una posición donde el ballet no ha estado, no solo en la gestión, sino en la cantidad de funciones y en el nivel que va a teniendo a nivel internacional”.

Bocca destacó también las virtudes del bailarín español Ciro Tamayo, que con 19 años protagonizó La Sílfide y deslumbró al público con su fluidez y sus saltos. “Cuando lo vi le ofrecí venir a la compañía. Me maravilló el espíritu que tiene al bailar, tiene un futuro maravilloso”, destacó Bocca. El joven, que estudió en el Royal Ballet School de Londres, eligió formarse con el argentino, luego de sentirse decepcionado por la prestigiosa escuela británica. “El ambiente allí es medio complicado. Y descubrí que hay un mundo cruel ahí fuera”, dijo el joven a EFE.

Consultado por el elenco que encabezará la Gala IV, Bocca replicó en tono amigable: “Yo voy a empezar a hacer como (George) Balanchine que no daba nunca el reparto, porque el reparto era toda la compañía“.

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