ver más

Los centros comerciales e industriales de Salto, Paysandú, Río Negro y Cerro Largo se presentaron ayer en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para plantear la “dramática” situación del sector en esos departamentos por el traspaso de mercaderías desde el otro lado de las fronteras y por la compra de combustible en Argentina y Brasil, y alertan por la pérdida de empleos. Los empresarios del litoral aseveraron que si se compara la canasta que confecciona Área de Defensa del Consumidor, la de Uruguay cuesta más de la mitad que la de Argentina. Previo al encuentro en el MEF, se reunieron con autoridades de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), para afinar las medidas del “cero kilo” que últimamente no está dando el efecto esperado.

En el encuentro en el MEF, en el que estuvieron presentes el subsecretario de la cartera, Jorge Polgar, y el jefe de la Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller, los centros comerciales buscaron dejar en claro la pérdida de competitividad con los vecinos y solicitaron, a corto plazo, aumentar la rebaja del Impuesto Específico Interno (Imesi) del 24% actual a 30%, y a mediano plazo, aplicar políticas de frontera para cuando se produzcan grandes diferencias de moneda como sucede actualmente. El Observador intentó comunicarse con autoridades del MEF pero optaron pero se llamaron a silencio.

Jorge Ledesma, presidente del Centro Comercial e Industrial de Paysandú, dijo a El Observador que regresó “el gran atractivo del combustible” argentino pese al beneficio de la rebaja del Imesi; con ella, la diferencia con la nafta argentina es de $ 12 por litro y con el gasoil la brecha es mayor. Respecto a la canasta de productos básicos, en Uruguay está en promedio en $ 3.043, mientras que en Argentina está por debajo de la mitad: alrededor de $ 1.300. “Son diferencias muy importantes que no se detienen con la medida del ‘cero kilo’. No se logra dar respuesta ante el masivo traspaso de gente”, señaló Ledesma.

El empresario indicó que del cónclave en el MEF salieron solo con la promesa de ser estudiada su situación. “Buscamos medidas que achiquen la diferencia para ser más competitivo el comercio local y mantener la rentabilidad de las empresas”, aseguró. En Paysandú hay en el sector comercio y servicios 3.000 empresas que brindan trabajo a 20.300 personas. “El trabajo estable y formal está amenazado por este tipo de situaciones. Se va a ajustar por la pérdida de empleo si no se detiene”, añadió.

El turismo, el más afectado

“Si no se modera, va a tener problemas de desempleo”, concordó Miguel Feris, presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto. El dirigente afirmó que el rubro más afectado en el departamento es el turismo, luego la vestimenta y los alimentos. En Concordia, explicó, el sector turismo sostiene tarifas 50% más baratas que en Salto y una Coca Cola de dos litros y cuarto cuesta $ 30, mientras que en suelo salteño sale $ 80.

Feris dijo que la actual situación –más allá de que en un momento se frenó el interés por el combustible argentino– viene de 2006, y agregó que, en bases a datos de la municipalidad de Concordia, la facturación en esa ciudad argentina se expandió 1.800% en los últimos 15 años.

En la conversación que mantuvieron con autoridades de la DNA, donde estaba presente el director Enrique Canon y el director de política territorial Andrés Méndez, los comerciantes se llevaron el compromiso de aumentar el personal en los pasos de frontera. “Quedamos en arreglar el tema del ‘cero kilo’ que se va desgastando, y en darle un maquillaje. Se convino en agregar más personal y se comprometieron a ponerle más atención al contrabando desde Brasil”, dijo Feris. El titular del Centro Comercial e Industrial de Salto aseguró que desde esa ciudad del litoral pasan cada día, a través de la represa, unas 4.000 personas.
Seguí leyendo