La revolución industrial impulsó un ciclo de vida de acuerdo al modelo lineal de extraer-producir-utilizar-desechar, que está enfrentando serias limitaciones y riesgos tanto desde el punto de vista de la oferta como de la demanda, tales como escasez de recursos, aumento y volatilidad del precio de las materias primas, manejo de los residuos, impacto ambiental, sobreutilización del planeta, entre otros.
La economía circular se afianza como tendencia a nivel global
El modelo regenerativo apunta a ampliar el ciclo de vida de los productos