Dejando de lado los asuntos cotidianos y urgentes a los que mayormente se suelen abocar, los diputados debatieron ayer sobre las creencias religiosas de los hombres y el rol que debe asumir el Estado para asegurar el libre ejercicio de todos los credos sin, por ello, perder el rol neutral que le asigna la Constitución.
La estatua de la virgen sacó a los diputados de sus temas cotidianos
En el Parlamento discutieron sobre religión y los alcances de la laicidad