La guerrilla contada desde adentro
Las FARC divulgaron un video documental con detalles de la liberación de rehenes y entrevistas
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia son un grupo guerrillero que no se ha caracterizado por hacer mucho ruido mediático. Pero desde hace algún tiempo tienen sus informativos y ayer dieron un nuevo paso con la divulgación de un documental que relata cómo se concretó la entrega de los soldados Paulo César Rivera y Jonathan Andrés Díaz que incluye entrevistas con los dos. La conductora es una cara conocida: Alexandra Nariño, la holandesa que se llamaba Tanja Nijmeijer y que en 2012 sorprendió al mundo cuando se supo que se integraba el bando guerrillero en el proceso de negociación de paz.
El informe especial exclusivo del Noticiero Insurgente comienza con los típicos efectos de los informativos de televisión y la primera imagen es la cara de la holandesa, que habla castellano con un acento entre español y colombiano. La mujer presenta lo que vendrá y argumenta a favor del grupo.
Luego comienza una suerte de documental que por momentos recuerda a los especiales del Estado Islámico (EI), el grupo yihadista que opera en Siria e Irak y que se caracteriza por el buen manejo de los recursos audiovisuales.
En el caso de los colombianos las diferencias técnicas son notables pero se nota un mismo estilo de fondo: la intención de mostrar la insurgencia desde dentro. Hay imágenes hechas desde helicópteros, filmaciones de reuniones entre militares y guerrilleros y tomas de momentos únicos como las entregas de los rehenes a las delegaciones.
“A las 02.00 horas del 25 de noviembre salimos de La Habana, Cuba, rumbo al aeropuerto Santiago Pérez Quiroz de Arauca. Nos embarcamos en un helicóptero MI del 6ER que nos llevaría a algún lugar de la Colombia olvidada. Misión: hacer entrega de dos prisioneros de guerra: los soldados profesionales Paulo César Rivera y Jonathan Andrés Díaz”, comienza esa parte del relato, con la voz de la guerrillera europea y las imágenes desde la aeronave.
El documental muestra las caras involucradas en la liberación -los delegados de los países garantes Noruega y Cuba, el 6-ER (grupo guerrillero) y un representante del gobierno colombiano- y las comunicaciones de este último, el comandante Carlos Antonio Lozada, con los combatientes.
La cámara en movimiento sigue por entre el follaje a la comitiva que se adentra en la selva hasta encontrar al militar, que está vestido con uniforme y no aparenta más de 20 años. El joven habla con el comandante y luego aparecen tomas de un encuentro que tuvo el enviado de Bogotá con la gente del caserío. Lozada habla del estado de las conversaciones de paz entre las FARC y el gobierno, que comenzaron hace dos años en La Habana y ahora se reanudarán, después de que el presidente Juan Manuel Santos las detuviera tras el secuestro del comandante Rubén Darío Alzate Mora, liberado anteayer.
Los minutos pasan y la voz de la holandesa entonces relata que al día siguiente se concretó la entrega. El Noticiero Insurgente logra llevar a los espectadores a esa zona aislada donde apenas están los garantes, los delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja y los implicados. Con su mano y ante las cámaras el soldado firma el acta de liberación, una formalidad que no se saltean.
Al otro día es la entrega del segundo soldado, que parece incluso más joven que el anterior y va vestido de civil. La voz de las FARC denuncia que “por poco provoca un trágico incidente de consecuencias insospechadas para la misión en desarrollo”, pues según su versión el ejército violó un acuerdo y avanzó por una zona no permitida.
Las mujeres, lo mismo que los hombres, aparecen ataviadas como militares. Además del camuflado llevan chalecos, botas de goma y fusiles en bandolera. Transmiten algo similar a lo que enseñan los del EI: profesionalidad, poder, compromiso. Antes del final se ve un momento simpático, en el que soldado “se despide de la guerrillereada y de la población civil”, y le va dando la mano a una veintena de milicianos que están en fila. “A último momento Paulo César es sorprendido por una guerrillera que en la última hora le regaló un lorito”, acaba el bloque.
La otra cara
Luego la presentadora aclara que los dos secuestrados consintieron en dar una entrevista sin ser coaccionados. Pretendiéndolo o no, las palabras de los jóvenes son una defensa de los guerrilleros, pues los soldados no hacen más que alabar el buen trato que recibieron y subrayar los principales argumentos de las FARC en estos momentos: que lo mejor es que haya un cese bilateral del fuego y que el ejército colombiano se retire de las zonas donde operan los milicianos.
“Me trataron bien, ni una sola mala palabra. Cuando llegaba me ofrecían agua, me daban primero de lo que comían. El trato fue excelente, muy bueno”, comenta Díaz. Seguramente pocos esperarían que alguien hablara así de sus captores tras 16días retenido.
Su compañero compara lo que vivió con la imagen que le transmiten los medios de comunicación, donde se ve maltrato, torturas, que tiran la comida. “Pensaba que eran inhumanos, pero cuando uno está acá es diferente. En estos 16 días no me sentí como prisionero”, comenta.
En un extremo de su apología, el joven Díaz incluso se dice contento porque fue secuestrado el general Alzate. A su entender, eso sirvió para que los altos cargos militares se den cuenta de cómo es la guerrilla, que “no es ninguna banda criminal ni son sangrientos”. “Lo bueno es que él viera con sus propios ojos y viviera. Cuando lo ven salir a uno que habla bien de la guerrilla le dicen que es todo psicología. Pero él estuvo ahí, ojalá lo dejen hablar de lo que verdaderamente es la guerrilla y de cómo lo trataron”, argumenta.
La holandesa de pelo castaño vuelve a dominar la escena. Resume que esa fue la primera parte del informe y, al igual a como lo hacen los yihadistas y tal como tantas series y programas de televisión, adelanta lo que se verá en el próximo capítulo: un especial con los entretelones de la entrega de Alzate.
“Estén pendientes de nuestras páginas y nuestros canales en youtube”, acaba diciendo, antes de que en la pantalla aparezcan los nombres de las cuentas de los combatientes en ese canal de video, Twitter, Facebook y Google+, pues también comienza la guerrilla a difundir sus actividades en redes sociales.