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La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) comenzó a analizar una nueva  propuesta de resolución presentada por Cuba que exige a Estados Unidos "poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero" impuesto por Washington hace seis décadas.

El proyecto denominado "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba" manifiesta la “preocupación” de La Habana por sus "efectos negativos sobre la población cubana".

El texto precisa que Cuba defiende la "igualdad soberana" de los Estados, la "no injerencia en sus asuntos internos" y la "libertad de comercio y navegación internacionales" para exigir que se derogue el embargo impuesto en febrero de 1962, en plena Guerra Fría, por el entonces presidente John F. Kennedy.

Un documento preparado por el secretario general de la ONU, António Guterres, a pedido de la Asamblea General como exige Cuba en cada resolución, concluye que "la continuación del bloqueo financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba es incompatible con un sistema internacional basado en el Estado de Derecho".

Algunos de los adjetivos que abundaron en durante las intervenciones en el recito de la Asamblea General calificaron el bloqueo como "Ilegal", "inaceptable", "criminal" y "inhumano"; además de señalarlo como "agresión económica".

"Estados Unidos debe cesar estas medidas y reparar los daños" infligidos al pueblo cubano, afirmó el embajador de México, Juan Ramón de la Fuente. Por su parte, la embajadora argentina, María del Carmen Squeff, que habló en nombre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), indicó que el bloqueo "es contrario a la letra, el espíritu, los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional".

Se trata de la 30ª resolución que presenta el Gobierno cubano desde 1992 contra el embargo estadounidense. Solo en 2020 no hubo resolución debido a la pandemia de coronavirus. En la primera solo 59 países votaron a favor, pero ahora casi todos miembros de la ONU la respaldan, con excepción de Estados Unidos e Israel, que suelen ser los únicos que votan en contra.

En 2016, Washington se abstuvo, como consecuencia de la política de acercamiento del Gobierno del entonces presidente demócrata Barak Obama, que restableció relaciones con el Gobierno cubano en 2015. Luego, el exmandatario Donald Trump (2017-2021) dio marcha atrás con el acercamiento y volvió a declarar al país como "estado patrocinador del terrorismo", además de imponer unas 250 nuevas sanciones contra Cuba.

Hasta el momento, y pese a la que medidas provocaron una crisis de energía y combustible, restringieron los viajes de turistas estadounidenses a la isla y el envío de remesas de cubano-estadounidenses a sus familiares en Cuba, el presidente estadounidense, Joe Biden, que como vice de Obama participó en la política de acercamiento, no revirtió ninguna de las sanciones impuestas por Trump, aunque en campaña prometido hacerlo.

Según las autoridades cubanas, el embargo ha supuesto daños económicos equivalentes a US$ 154.217 millones actuales. De ellos, 3.806 millones solo entre agosto de 2021 y febrero de 2022, según el canciller Bruno Rodríguez, lo que de acuerdo con el gobierno cubano se hubiera traducido en un crecimiento del 4,5% a la economía.

"La 'trumpificación' de la política de Estados Unidos con Cuba se ha solidificado", dijo a la agencia de noticias la AFP Harold Cárdenas, director del blog La Joven Cuba. "Llevamos 60 años en este juego entre los dos gobiernos y el pueblo cubano atrapado en el medio", aseguró. 

Tras el devastador paso del huracán Ian sobre la isla el 19 de octubre, La Habana solicitó a Biden el levantamiento de las sanciones, que son de atribución del presidente, ya que el resto solo el Congreso puede suspenderlas.

Por su parte, en una carta dirigida a Biden, 18 exmandatarios latinoamericanos expresaron su preocupación por el mantenimiento del embargo y reclamaron a Washington un cambio su hacia la isla.

El documento lo firmaron, entre otros, los expresidentes Ernesto Samper y Juan Manuel Santos, de Colombia; Dilma Rousseff, de Brasil; José "Pepe" Mujica, de Uruguay; Evo Morales, de Bolivia; Rafael Correa, de Ecuador; Leonel Fernández, de República Dominicana; Martin Torrijos, de Panamá, y Vinicio Cerezo, de Guatemala; y los ex primeros ministros de Jamaica, Granada, Santa Lucía, Guyana, Belice y Antigua y Barbuda.

Las limitaciones que impone el embargo tienen cons ecuencias nocivas: "los cubanoamericanos pierden el derecho a visitar a sus familiares y las restricciones en el consumo turístico cercenan la recuperación económica, más aún, después de la pandemia", señala el comunicado distribuido a la prensa.

El texto de los exmandatario recuerda, además, el apoyo brindado a Estados Unidos por parte de Cuba luego del huracán Katrina en 2005, como muestra genuina de solidaridad frente a las catástrofes naturales que golpean a los más pobres. Asimismo, reitera las reflexiones de Obama sobre el anacronismo de las sanciones y hace un llamado al descongelamiento y restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

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