La historia tras la icónica foto del Che
Aunque fue tomado en 1960, el éxito mundial de la imagen llegó recién en 1967
Cuando se trata del Che Guevara, la primera imagen que viene a la mente es la boina con la estrella, la media melena y la mirada al horizonte. Esa es hoy, más que una foto, un ícono del revolucionario argentino a nivel mundial, fallecido hace ahora 50 años.
Che Guevara retrato bicolor
undefined undefined
Sin embargo, el éxito de la foto no fue inmediato. Primero fue publicada en 1961, cuando se utilizó para anunciar unas jornadas sobre la industrialización en Cuba. Sin embargo, allí no tuvo gran repercusión y volvió a guardarse en el estudio de Korda hasta la muerte del Che en 1967. En ese momento, el editor italiano Giacomo Feltrinelli la eligió para publicar en la prestigiosa revista "París Match", lo que la convirtió en el símbolo de los movimientos sociales del 68 en Europa.
De símbolo revolucionario a icono pop
La fotografía de Korda no fue la única en aparecer en todo tipo de merchandising. De hecho, en 1968, el artista irlandés Jim Fitzpatrick creó la reconocida versión bicolor del retrato.
En el mismo año que Fitzpatrick creó esta versión y Feltrinelli la distribuyó masivamente como símbolo revolucionario, Gerard Marlange, asistente de Warhol, la convirtió en el cuadro pop que muchos atribuyen al artista estadounidense:
che 22.png
undefined undefined
Desde entonces, su difusión fue masiva y con el tiempo fue fue incluida en la lista de Time de las fotos más influyentes de la historia. Fue eje de exposiciones, estampada en camisetas, tazas, fundas de móviles, juguetes, entre otros cientos de productos. Pese a esta fama, Korda no recibió dinero hasta el año 2000, cunado el fotógrafo llevó a juicio en Londres a la marca de vodka Smirnoff por utilizar su fotografía en una campaña publicitaria.
Así, Korda tardó 40 años en cobrar sus primeros derechos de autor por la foto. En 2001, solo un año después de que se le reconociera la propiedad intelectual del negativo, falleció.