La justicia halló culpables a cuatro miembros de Proud Boys por los disturbios del 6 de enero en el Capitolio
El líder del grupo de extrema derecha y otros tres miembros fueron hallados culpables de conspiración sediciosa por un jurado en Washington DC. Por ese delito podrían tener condenas de hasta 20 años de prisión
El exlíder del grupo de extrema derecha Proud Boys (Orgullos muchachos), Enrique Tarrio, y otros tres miembros del grupo han sido declarados culpables de conspiración sediciosa en un complot para atacar el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero de 2021 e impedir un traspaso pacífico del poder.
Un jurado en Washington, DC emitió el veredicto de culpabilidad el jueves contra Tarrio, Ethan Nordean, Joseph Biggs y Zachary Rehl.
Con respecto al cargo sobre conspiración sediciosa contra un quinto acusado, Dominic Pezzola, los miembros del jurado no pudieron ponerse de acuerdo. El cargo no es muy común en la justicia norteamericana y puede significar hasta 20 años de prisión para alguien hallado culpable.
El jurado tampoco pudo llegar a un veredicto para Pezzola en un cargo separado de conspiración para obstruir el Congreso de los Estados Unidos, a pesar de encontrar culpables del mismo a los otros cuatro acusados.
Los cinco hombres también fueron declarados culpables de una serie de delitos menores, incluida la obstrucción del Congreso, el desorden civil y la destrucción de propiedad del gobierno.
La defensa había argumentado que Tarrio y los otros Proud Boys estaban siendo chivos expiatorios por el asalto mortal al Capitolio, que siguió a las afirmaciones del ex presidente Donald Trump de que las elecciones estadounidenses de 2020 que perdió ante Joe Biden habían sido robadas.
“Fueron las palabras de Donald Trump. Fue su motivación. Fue su enojo lo que causó lo que ocurrió el 6 de enero en su hermosa y asombrosa ciudad”, dijo el abogado defensor Nayib Hassan durante los argumentos finales.
Tarrio no estaba en Washington DC durante los disturbios en el Capitolio porque había sido arrestado dos días antes por otro caso y se le ordenó salir de la ciudad. Pero los fiscales alegaron que él organizó y dirigió el ataque de Proud Boys que asaltaron el Capitolio.
El fiscal Conor Mulroe dijo que los líderes de Proud Boys “se veían a sí mismos como el ejército de Donald Trump, luchando para mantener a su líder preferido en el poder sin importar lo que la ley o los tribunales tuvieran que decir al respecto” y estaban preparados para una “guerra total”.
Los fiscales basaron su caso en un conjunto de mensajes que los líderes y miembros de Proud Boys intercambiaron en privado en chats encriptados, y publicados en las redes sociales, antes, durante y después de los disturbios en el Capitolio.
Los abogados de la defensa argumentaron que la fiscalía no había presentado pruebas suficientes dada la gravedad del cargo de conspiración sediciosa.
El abogado Nicholas Smith dijo durante las declaraciones finales que los fiscales habían construido su caso sobre “desviaciones e insinuaciones”.
Pero Mulroe argumentó durante el juicio que la conspiración puede ser un "entendimiento mutuo" tácito e implícito, alcanzado con un guiño y un asentimiento.
Trump también había ayudado a avivar la percepción de que los Proud Boys estaban recibiendo órdenes directas de él.
“Proud Boys: retrocedan y esperen”, dijo Trump durante un debate presidencial de septiembre de 2020, cuando se le pidió que condenara explícitamente al grupo de extrema derecha de autodenominados “chovinistas occidentales”.
La corresponsal de Al Jazeera, Heidi Zhou-Castro dijo que “este fue en realidad el tercer juicio relacionado con el 6 de enero en el que un jurado encuentra a los acusados culpables de conspiración sediciosa, que es un delito de muy alto nivel aquí en los Estados Unidos”.
Los fiscales federales habían obtenido previamente condenas por conspiración sediciosa contra el fundador y los miembros de otro grupo de extrema derecha, los Oath Keepers (los Guardianes del Juramento).
En octubre del año pasado, Jeremy Joseph Bertino, miembro de Proud Boys, también se declaró culpable de un cargo de conspiración sediciosa y acordó cooperar con la investigación del Departamento de Justicia sobre los disturbios.
Más de 1000 personas han sido acusadas hasta el momento en relación con el asalto al Capitolio de los EE. UU., mientras que el Departamento de Justicia continúa investigando el papel de Trump en los disturbios.
(Con información de agencias)