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Puede ser el aroma dulce del jacarandá en las calles de Parque Rodó o los atardeceres cayendo a las ocho de la noche al filo del Río de la Plata. 

O tal vez sea la fuente de ciruelas maduras en la mesa de la cocina, el ramo de jazmines en la cómoda de la habitación, las ganas incontenibles de tomar un gin tonic con mucho hielo antes de la cena. La llegada del verano es sinónimo de rituales mínimos. Sube la temperatura, las pieles se destapan, la vida social no frena y el trabajo que corre de atrás, pero tampoco preocupa tanto porque bien en el fondo se sabe que no pasa nada, que es verano. Y en verano vale todo.

Vacaciones en la playa, en el campo o tal vez en la ciudad aprovechando ese éxodo ansioso que deja una paz atípica en la capital. Sea como sea, el verano también es momento de elegir una prenda que cada año un poco se reinventa y otro poco se mantiene fiel a lo que fue siempre: el traje de baño.

Los diseñadores consultados coinciden en que, desde hace ya un tiempo a esta parte, la ropa de playa se adaptó a nuevas dinámicas sociales. Al igual que el resto de la moda, acompasaron y reflejaron los cambios y las creencias de su tiempo. Primero fue la revolución de los talles, luego la del género y ahora la moda de autor camina por el sendero de la sustentabilidad. Digo de autor porque las grandes marcas del fast fashion que no pudieron plegarse a estas nuevas prácticas de consumo inevitablemente están viendo tambalear sus imperios. Que le pregunten a la casa matriz de Forever 21, que a fines de setiembre tuvo que declararse en bancarrota.  

Ya no hay espacio en los roperos, ni dinero, ni motivación para comprar un puñado de prendas de baño diferentes cada temporada. Ahora, la clave está en invertir en una o dos prendas que respeten el ambiente y también a las personas involucradas en la cadena de producción; apostar a los  materiales nobles, evitar el plástico e incursionar con tejidos biodegradables con protección UV. 

Srta. Peel

Margo Baridon, diseñadora y empresaria uruguaya, resume esta –no tan– nueva tendencia de la siguiente manera: “La gente necesita prendas que den varias soluciones como parte del concepto de vida sustentable. Hay que desarrollar vestimenta que se pueda  usar tanto de día como de noche. Piezas elegantes y cómodas que permitan varios looks”.  El traje de baño también entra en esta categoría. Es por eso que los diseñadores se están esforzando por crear prendas que puedan usarse para algo más que meterse al mar. 

En este sentido, Baridon explica que la composición de un atuendo por capas es la mejor manera de lograr darle un uso más completo al traje de baño. Combinando los estampados de una malla o los colores de un bikini con faldas, monos o shorts se puede lograr un atuendo para llegar a la playa en la tarde y seguir de largo a algún evento o reunión social en la nochecita. 

Además, este verano no será como cualquier otro para la moda. Como cada fin de década, las tendencias buscarán resumir algunas de las características que definieron los años 2010. “Este verano va a cerrarse un ciclo y aparte de lo que se viene nuevo, la moda va a mirar un poco hacia el pasado”, dice Baridon. El año estuvo cargado de colecciones con colores neón, tiros altos, calzas con un estilo más atlético y modelos oversized, todas tendencias que estuvieron presentes en algún momento de la década.

Srta. Peel

En cuanto a los colores, Pablo Giménez –diseñador, docente y director creativo– apunta que estarán divididos entre tonos artificiales y naturales. Esto permitirá explorar nuevas combinaciones para lograr una paleta nueva para el calor del 2020. En cualquier caso, Giménez considera que los colores neutros siempre son los más sofisticados, que los azules acuáticos y los verdes sirven para complementar esa neutralidad y que si se busca una combinación elegante en la playa lo más seguro es apostar por los grises con gamas tonales de marrón. Para acentuar: turquesa y amarillo. A la vez, el diseñador insiste en que las normas de la moda con los colores se están relajando y que se pueden usar tonos oscuros en verano y pastel en invierno. Por su parte, Loreley Turielle –diseñadora y dueña de Srta. Peel– señala que los colores tierra, el amarillo, el violeta uva y los estampados mezclando tonalidades de rosa también se verán mucho en las playas esteñas.

La malla –que se impuso con fuerza ya desde la temporada 2017– explorará nuevas formas y siluetas; los shorts de los varones se harán cada vez más cortos y holgados; los sombreros se podrán ver en todas las formas y tamaños; y las sandalias tipo teva marcarán el día, mientras las botas tejanas desfilarán en la noche. 

A continuación, un repaso por las principales tendencias de la moda que darán forma al verano 2020. 

Bucket hat: fuera de contexto

Ben&Cio

El clásico gorro de pescador es una tendencia fuerte para este verano. Varias marcas uruguayas lo incluyeron en sus nuevas colecciones.

Maxi sombrero

Srta. Peel

La contratendencia del bucket serán los maxi sombreros. Gorros grandes y –la mayoría– hechos de tejidos naturales. 

Tiny sunglasses

Cuando el calor se apoderó del norte del planeta, modelos y celebridades de la talla de Rihanna y Kendall Jenner comenzaron a usar los llamados tiny sunglasses. Son lentes pequeños, con formas angostas y largas, y de armazón fino que se colocan sobre la punta de la nariz y se sostienen con una correa gruesa, por lo general hecha de piedras o cristales. Según varios diseñadores uruguayos consultados, esta tendencia se verá mucho en la playa durante el día con cristales oscuros para proteger los ojos de los rayos del sol, pero también se va a trasladar a la noche, donde el tono de los cristales pasará a ser claro y a juego con el resto de la indumentaria. 

Accesorios del mar

Srta. Peel

La diseñadora Margo Baridon dice que la gente cada vez va más arreglada a la playa, sobre todo en los balnearios del este. Es por eso que los accesorios pasaron a ser claves a la hora de pensar un atuendo playero. Loreley Turielle, también diseñadora, apunta a que la tendencia para este año serán pendientes y colgantes que remitan a elementos del mar, como caracoles, perlas y algas. En la foto, pendientes artesanales de la nueva colección de Srta. Peel. 

Sandalias tipo teva

Tevas

La chancleta puede ser la gran aliada para la arena, pero las sandalias y sus variantes se vienen imponiendo en cada nueva temporada. Este año serán tendencia –tanto para hombre como para mujer– las teva, guillerminas y espadrilles sin taco, en algodón y fibras estampadas.

Varones: short corto y lino

Zara

Los  shorts largos hasta la rodilla y con estampados estridentes hace tiempo que quedaron atrás, la tendencia ahora apunta a pantalones de baño cortos y holgados. Las versiones estampadas del verano pasado convivirán con opciones lisas y brillantes. La camisa holgada, de lino y con manga 3/4 será la favorita junto con la túnica larga.

Los colores

Caro Criado/Srta. Peel

El elegido como color del año por la firma Pantone para este 2020 es el azul clásico. Esta señal por parte de la industria está alineada con el espíritu de las tendencias en esta temporada de verano. Además de los metalizados –que resumen el cierre de la década–, la diseñadora Margo Baridon explica que la mayoría de los colores buscarán “ir hacia la calma” para contrarrestar la ansiedad constante. Lo dice así: “La elección de Pantone busca generar simpleza. Es esa sensación de estabilidad que solo puede producir lo clásico”. También se verá una mezcla de colores pastel con algunos un tanto más brillantes, como gris o blanco con amarillo. 

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