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La mujer de la favela que impresionó a las emprendedoras uruguayas

Encontró una solución para su cabello rizado y fundó una cadena que el año pasado tuvo ingresos por US$ 94 millones

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23 de octubre de 2015 a las 17:57

"Imponente". Así la describió una de las más de 300 empresarias, emprendedoras y ejecutivas que el viernes escucharon la charla de Leila Velez, la empresaria brasileña fundadora de Beleza Natural, una particular cadena de peluquerías dedicadas al cabello rizado. La actividad, organizada por Más Emprendedoras (Endeavor) y la Organización de Mujeres Empresarias de Uruguay (Omeu), también incluyó la oratoria de otras destacadas mujeres como la vicepresidenta de la compañía argentina Los Grobo, Andrea Grobocopatel; la fundadora de Novopayment, la venezolana Anabel Pérez; y la fundadora de Glamst, la uruguaya Agustina Sartori. Pero la arrolladora presentación de Velez se llevó el más largo de los aplausos y todos los comentarios finales, incluidos los de sus propias compañeras de escenario.

Con gracia y entusiasmo, la brasileña contó cómo construyó su empresa basada en el hallazgo de un método para tratar y mejorar el aspecto de su cabello rizado y el de una amiga. Criada en una favela de Río, Velez no dudó en utilizar lo aprendido como trabajadora en McDonald´s para crear en 1993 una cadena de peluquerías especiales de las que hoy tiene 46 franquicias en Brasil, que generaron ingresos por US$ 94 millones en 2014.

"Crecer en una favela fue importante para mí porque aprendí que se puede hacer mucho con poco", comentó. Velez vio la oportunidad de hacer masivo su innovador método, que "valoriza la belleza del cabello natural", teniendo en cuenta que el 70% de la población brasileña es mestiza y con cabello rizado.

La charla de Velez fue además una lección de cómo el conocimiento profundo del consumidor, el ingenio y la perseverancia llevan al éxito. Hizo hincapié en generar una experiencia a sus clientas, que son mujeres de clase baja de "vida sufrida", "guerreras" generalmente "invisibles", pero que como todo el mundo quieren verse bien. La idea de Velez y su socia fue darles la posibilidad de hacerlas sentir protagonistas, "únicas y especiales".

Una de las anécdotas más festejadas de la charla fue cuando la emprendedora recordó su odisea para conseguir financiamiento bancario. "Íbamos de banco en banco. Todos nos rechazaban. En uno nos hicieron esperar durante tres horas y nos dijeron que volviéramos al día siguiente. Al otro día lo mismo. Al tercer día nos dijeron que no. Entendimos que no querían abrirle una cuenta a emprendedoras como nosotras. Hoy los bancos son los que golpean a nuestra puerta", explicó entre aplausos.

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