La policía peruana hirió al menos a 12 periodistas durante las protestas que se llevaron a cabo el fin de semana pasado en contra del gobierno de la presidenta designada Dina Boluarte.
La policía peruana hirió al menos a 12 periodistas durante las protestas que se llevaron a cabo el fin de semana pasado en contra del gobierno de la presidenta designada Dina Boluarte.
Los reporteros registraban la violencia desproporcionada de los efectivos contra los manifestantes. La Asociación de Periodistas del Perú registró más de 200 agresiones contra la prensa durante los siete meses de gobierno de Boluarte.
El camarógrafo del medio Ágora Popular, Dany Estela, denunció que estaba grabando pacíficamente las protestas y los policías le apuntaron directamente.
El periodista de Wayka, Juan Zapata, fue atacado en dos oportunidades por la policía, “en la primera en la cabeza con la vara y ayer un disparo directo a la pierna”. Además, añadió que lo atacaron directo porque estaba solo.
También se han producido detenciones arbitrarias como la del documentalista Kente Aguirre, quien fue mantenido por mas de 24 horas en una dependencia policial. Según abogados de derechos humanos, también había sido víctima de tortura.
En los enfrentamientos de los manifestantes con las fuerzas del orden se registraron numerosos heridos civiles y 2 policías, según un reporte de la Defensoría del Pueblo.
"Han masacrado a mi hijo de tan solo 18 años (...) Estamos acá para exigir justicia, pero no la vamos a encontrar si esta señora no se va", dijo a la AFP Rosa Luque, mamá de Heliot Arizaca, una de las víctimas de la represión en la ciudad de Juliaca, en Puno.
Las marchas se concentraron en los alrededores del Congreso, y tuvieron menor acogida que las del miércoles, cuando la oposición retomó las protestas contra el gobierno después de cinco meses.
Entretanto, en su mensaje a la nación, Boluarte también hizo énfasis en el combate a la inseguridad y pidió al Congreso que le dé facultades extraordinarias para expulsar a extranjeros implicados en delitos, en alusión principal a los venezolanos que, según autoridades, comandan el crimen organizado.
"Incorporaremos, en el Código Penal, (...) la figura de la expulsión, en casos de flagrancia. De esta manera, cubriremos un vacío que existía en nuestra legislación", sostuvo Boluarte.