El rascacielos One World Trade Center, que tocó el cielo de Nueva York la semana pasada, al quedar instalada la antena que lo convierte oficialmente en el edificio más alto de Estados Unidos, más de once años después de que los terroristas cambiaran para siempre la silueta de la Gran Manzana a golpe de aviones suicidas.
La vista del One World Trade Center a más de 500 metros de altura
Los obreros incrustaron una cámara en la estructura, gracias a la que se puede ver Nueva York