PABLO PORCIUNCULA / AFP

Lacalle Herrera: Larrañaga era un hombre de gran ternura y "abrazos peligrosos"

El expresidente recordó al que fuera su compañero de fórmula y adversario

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22 de mayo de 2021 a las 21:25

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“Detrás de ese aspecto un poco severo y hasta medio duro, era un hombre de una gran ternura y de un gran afecto”. Así eligió recordar el expresidente Luis Lacalle Herrera a su correligionario, el ministro del Interior, Jorge Larrañaga, fallecido sorpresivamente este sábado a los 64 años. 

Lacalle Herrera y Larrañaga fueron adversarios en varias campañas políticas. 

En 1999, el fallecido ministro emergía al primer plano político con una interesante votación mientras el Partido Nacional, con la candidatura del expresidente, cosechaba una de sus peores derrotas al quedar tercero, por detrás del Frente Amplio y del Partido Colorado. 

En 2004, Larrañaga se impondría en las primarias a Lacalle Herrera y fue el candidato único nacionalista, en unas elecciones que consagraron por primera vez al Frente Amplio en el gobierno. 

Cinco años después el resultado se invertiría y Lacalle Herrera logró la candidatura frente a Larrañaga, que luego aceptó ser su compañero de fórmula. 

Ese episodio fue recordado este sábado por el expresidente, al ser entrevistado por Subrayado. 

“No demoramos ni diez minutos en darnos un abrazo, hacer la fórmula y salir a la cancha”, rememoró. “En ningún momento hubo que esperar a que se le fuera la impresión por el resultado”. 

Lacalle Herrera recordó que el abrazo que le dio Larrañaga fue “uno de esos peligrosos que él daba, porque tenía una fuerza enorme”. El resultado fue que “salimos como dos buenos blancos, a enfrentar nuestra suerte electoral”. 

El exmandatario apuntó una anécdota de esa campaña de 2009. “Una de las formas más lindas de relacionarnos era ir adivinando, pago por pago, cómo se llamaba cada pueblo y quién conocía allí a más correligionarios”. 

Lacalle Herrera dijo que era una especie de competencia, que Larrañaga disfrutaba enormemente. 

“Era muy vital” dijo al señalar su faceta de gran jinete y amante de los caballos, que lo hizo ser infaltable en eventos como el recuerdo de la Batalla de Masoller o ir cabalgando desde Paysandú hasta Asunción para homenajear a Artigas. 

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