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Las cifras rompen el mito: ¿quiénes son los que van a ver el ballet del Sodre?

A un paso de alcanzar el millón de espectadores, la compañía de danza estatal se consolida y democratiza con público emergente cada vez más joven y diverso

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22 de agosto de 2018 a las 05:00

Los estudios recientes rompen con el mito de que el público que va a ver ballet se corresponde con edades mayores, además, el mapa socio demográfico se diversifica cada vez más y presenta un público –según el director artístico del Ballet Nacional del Sodre Igor Yebra– más democratizado

La facultad de Cultura del Claeh, con el apoyo del Ballet Nacional del Sodre (BNS), presentó el martes pasado los primeros resultados de la investigación sobre públicos de la compañía de danza estatal. Este estudio constata en cifras una nueva configuración del público que asiste a ver ballet, que se incrementó y diversificó a partir de la llegada de Julio Bocca a la dirección. Además, con el registro que hasta el momento se tiene de la gestión de Yebra, esa evolución continúa.

Para estudiar el tipo de público que asiste a ver al BNS, se tomó como referencia las obras Gala de Ballet VI (agosto de 2017), Romeo y Julieta (setiembre y octubre de 2017) y El Corsario (mayo de 2018). La investigación culminará con el análisis de los espectadores que se hará luego de El Quijote del Plata que tendrá lugar entre octubre y noviembre de este año.

En el imaginario colectivo está la idea de que el público que asiste a ver ballet es, habitualmente, de edad avanzada o muy avanzada. Sin embargo, en promedio, 24,3% de las personas que asiste a ver funciones del BNS tiene menos de 30 años y un 33,8% es de la franja etaria que va de los 30 a los 49. Doreen Javier Ibarra, presidente del Sodre, manifestó la necesidad de incentivar constantemente a la juventud y facilitar su acceso a la cultura. En el último tiempo, miles de niños y jóvenes pudieron presenciar espectáculos de ballet lo que para Ibarra permite "acercar nuevos públicos en un futuro". Además la llegada que el ballet tuvo con niños de escuelas rurales y la población del interior del país, fue in crescendo y señala una democratización de una manifestación artística que antes, permanecía en la capital.

Germán Silveira, docente del Claeh, explicó que en 2010 "con María Noel Riccetto y Julio Bocca, como dos polos magnéticos, se instaló (el BNS) como tema de conversación en buena parte de la sociedad". A partir de ahí, se identifica una práctica cultural que crece, se diversifica y atrae públicos emergentes. Uno de los datos que sustentan este crecimiento tiene que ver con el número de personas que dijeron asistir a un espectáculo de ballet por primera vez. Entre el año 2000 y el 2010, un 7% debutaba como público de ballet, mientras que entre 2010 y 2017 esa cifra aumentó a un 73,2%.

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Director Artístico del BNS, el maestro Igor Yebra junto al Decano de la Facultad de la Cultura de la Universidad CLAEH , José Rilla
Director Artístico del BNS, el maestro Igor Yebra junto al Decano de la Facultad de la Cultura de la Universidad CLAEH , José Rilla

Público mayoritariamente femenino

Por otro lado, ciertas cifras siguen patrones que se repiten desde hace años (aunque con menor asiduidad). Tal es el caso de la baja asistencia de hombres a este tipo de espectáculos. En El Corsario, por ejemplo, 76% del público fue femenino, mientras que el sector masculino abarcó 24% del total.

Durante la presentación, Yebra expresó que le gustaría que más hombres fueran a ver ballet e ironizó de la siguiente manera: "Tendremos que ir con tutús a campos de fútbol". La ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, se sumó al deseo de Yebra y dijo: "Como yo no entiendo mucho de basketball, digo que me gusta ver a la NBA porque parecen bailarines de ballet, si el BNS concurre al estadio Centenario el día de un clásico, capaz esa población viene a ver el ballet".

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Ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, junto al Presidente del Consejo Directivo del Sodre, Doreen Ibarra
Ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, junto al Presidente del Consejo Directivo del Sodre, Doreen Ibarra

Barrio y nivel educativo

Un 42,5% del público que va a ver ballet se concentra en barrios con un nivel socioeconómico medio o alto que se ubican en la zona costera de Montevideo tales como Pocitos, Punta Carretas, Parque Batlle, Carrasco, Punta Gorda; Malvín y Buceo. El resto del público, se distribuye en menores proporciones por las distintas zonas de la capital, en el caso de los barrios céntricos, con un 22% y en barrios como Cerro, La Teja y Paso de la Arena con un 2,8%.

En referencia al nivel educativo del público a estudio, se indicó que la mayoría, tienen un nivel alto o muy alto. Del total del público, un 7,6% abarcaría personas con Ciclo Básico, un 23,3% personas con estudios de Bachillerato o UTU y un 69% a personas con estudios terciarios.

Casi nadie asiste en solitario

Otro aspecto que se resaltó en el estudio fue que el ir a ver un espectáculo del BNS supone una práctica de carácter social: 90% de quienes asistieron a las funciones analizadas fueron en grupo o en pareja.

La investigación del Claeh también demostró que el Ballet Nacional del Sodre –que llegará al millón de espectadores durante alguna de las funciones de El Quijote del Plata– evolucionó en el aspecto cuantitativo y, por supuesto, también en lo que tiene que ver con la valoración que la gente hace de sus espectáculos y el sentido de admiración que genera la compañía.

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