Las escenas que convirtieron a Cincuenta sombras en un fenómeno de taquilla
La tercera y última parte de la trilogía se estrena este jueves en Uruguay
Este jueves la espera termina. Cincuenta sombras liberadas, la tercera y ultima parte de la serie Cincuenta sombras y del romance entre el millonario Christian Grey y la periodista Anastasia Steele, llega a los cines locales y pone punto final a un fenómeno que comenzó siendo literario y luego se extendió al ámbito cinematográfico.
Con un ritmo de producción acelerado para los estándares de Hollywood, la trilogía estrenó cada una de sus partes en apenas tres años y llevan ya una taquilla acumulada de US$ 952 millones, con una película aún pendiente de estreno. La mayor parte de esa cifra la hizo la primera película, la que llegó cuando el fenómeno Cincuenta sombras se encontraba en su pico más alta.
En Uruguay, la primera película vendió 14 mil entradas anticipadas en la previa a su estreno y acumuló un total de 96 mil.
Tanto su versión literaria como la original arrasaron a nivel de ventas por presentar ante el público de forma relativamente explícita (más que nada en el libro) escenas de sadomasoquismo, que son el principal atractivo de una serie en la que no importa tanto el guion o el nivel de las actuaciones.
A lo largo de la franquicia se destacan algunas escenas memorables, que se convirtieron en símbolos de la saga. Hay otras que no se pueden ver y que no están disponibles en Youtube por su contenido, y que también son de las más ilustres de la serie.
El cuarto de juegos
Promediando la primera película, Grey le muestra a Anastasia su "cuarto de juegos", el lugar donde guarda los juguetes sexuales y los objetos necesarios para sus prácticas favoritas. Es el preludio a la primera relación sexual entre la pareja, que llega precedida por la firma de un contrato entre ambos.
"Castígame"
A lo largo de la película, Anastasia comienza a aceptar y disfrutar de las actividades sexuales que realiza con Grey. Es así que desde el "ilumíname" del principio llega al "castígame", lo que muestra el primer paso en la evolución del personaje, de chica tímida a mujer segura de sí misma.
Escena del ascensor
Los ascensores y
Cincuenta sombras tienen una relación tan extensa como sus protagonistas. En la segunda parte de la saga se produce uno de los intercambios más icónicos luego de una cena entre la pareja de Grey y Anastasia.