Las mejores portadas de los videojuegos
Cinco títulos con tapas memorables
The Secret of Monkey Island (1990)
La aventura gráfica por excelencia de LucasFilm tuvo una portada creada por Steve Purcell, diseñador visual del videojuego. En ella, el joven Guybrush Threepwood, quien llega a la Isla Mêlée con la intención de convertirse en un pirata, mira fijamente lo que le depara el destino.
Grim Fandango (1998)
La obra maestra de Tim Schafer, que tuvo recientemente su remasterización, contó con una portada inspirada en Casablanca, un clásico del cine, en combinación con un policial negro y el mundo de los muertos.
ICO (2001)
Solo aquellos que jugaron la creación de Fumito Ueda entienden la soledad y la desesperación de dos niños atrapados en una pesadilla. Eso es Ico y lo que trasmite su arte de portada inspirado en la obra de Giorgio de Chirico, fundador del movimiento artístico scuola metafísica.
Bioshock (2008)
Elementos de steampunk, disparos, sangre, horror, los ultramutados Big Daddies y unas niñas que meten miedo. Bioshock advierte todo su contenido en la portada: habrá muchos peligros esperando al jugador que visite la ciudad de Rapture.
Doom (1993)
¿Que mejor forma de invitar al jugador a pasar al infierno que una portada donde el protagonista es asediado por seres demoníacos? Justamente, el toque satánico –además de mucha violencia– fue lo que armó un gran revuelo a comienzos de la década de 1990.