Y sin embargo, aunque no sean por lo general reconocidas por la crítica, aquí están todavía, sosteniendo los embates de otro tipo de televisión que ha venido a reclamar el medio. Dónde se imponen, o más bien reinan, Los Soprano, Breaking Bad, Game of Thrones y un interminable etcétera, sobreviven, casi que altaneras en su simpleza y repetición, con mucha menos producción y desarrollo.
De toda esta lista, es probablemente la que mayor resistencia tiene a los cambios, tanto de locación como de elenco, y parece que no terminará jamás. Creada por Anthony E. Zuiker en el año 2000 pronto la serie madre pasó a llamarse Las Vegas, dado que la franquicia se multiplicaría y abarcaría distintas ciudades. Así, mientras la serie principal ya ha confirmado su décimoquinta temporada para este 2015, tenemos que CSI: Miami tuvo 10 (entre 2002 y 2012, con David Caruso en el protagónico), CSI: NY tuvo 9 (entre 2004 y 2013, Gary Sinise en el rol principal) y para completar, este año surge una nueva variante: CSI: Cyber, protagonizada por la reciente ganadora del Oscar Patricia Arquette, que se estrenó este mes y que se centra en crímenes digitales.
El esquema básico de todas ellas es siempre el mismo: uno o dos crímenes ocurren por episodio y el equipo forense los solucionará en el correr de los 40 minutos. En muy pocas ocasiones los casos duran más de un episodio y ni que hablar toda una temporada. De toda la franquicia, el mejor ejemplo de durabilidad lo tiene su serie madre, que no sólo es aquella que más tiempo ha resistido, sino que además es la que orbitó tranquilamente entre varios protagónicos sin verse afectada por los cambios. Así, William Petersen fue el Dr. Gill Grissom por 13 temporadas, siendo suplido por apenas 8 por Liev Schrieber como el Dr. Michael Keppler. Luego de Petersen, llegaría Lawrence Fishburne como el Dr. Ray Langston, en la que sería una de las mejores temporadas de la serie, para ser suplido hasta hoy por Ted Danson como el Dr. D.B Russell.
Para acompañar el estreno de CSI: Cyber, la franquicia se propuso celebrar su 15º aniversario rompiendo un récord Guinness. Se propuso el miércoles 4 como el World CSI Day, donde en más de 150 países se transmitirá el episodio titiulado Kitty, que originalmente fue transmitido en abril de 2014 y presenta a los personajes principales de CSI Cyber.
NCIS
Aunque a primera vista sus siglas confundan y compartan algunos puntos en común, NCIS es una serie distinta al la franquicia de CSI. Es, eso sí, una de las más exitosas de este racconto.
Creada por Don P. Bellisario en 2003, la serie en verdad surgió como un derivado de una creación anterior del mismo autor: JAG, que en nuestra televisión abierta se llamó Justicia Militar. El esquema de la serie es muy sencillo: un crimen ocurre en alguna división militar de los EEUU –la Marina, la Aviación o el Ejército– y nuestros protagonistas son los únicos con jurisdicción como para llevar adelante la investigación.
Como dato no menor, NCIS se cuenta entre las que menos cambios de elenco ha tenido, algo sorprendente para los 12 años que lleva en exhibición y contando. Al frente de la serie están Mark Harmon, Michael Weatherly, Pauley Perrette, Sean Murray, Brian Dietzen y David McCallum desde el principio y con sólo apenas algún recambio en roles secundarios.
NCIS ha dado lugar a dos franquicias: Los Ángeles (desde el 2009 hasta la fecha) y New Orleans (desde 2014 hasta la fecha) ambos netamente inferiores a la original, que tiene en el carisma de un elenco bien aceitado la mayor de sus virtudes.
The Mentalist
Si de esquemas repetidos se trata, esta creación de Bruno Heller se lleva el primer lugar.
Originalmente mucho más interesante, se trataba de la persecusión que el ilusionista/psíquico de mentira/observador cuasi sobrenatural y chanta de feria Patrick Jane (Simon Baker) hacía del misterioso asesino en serie Red John, quien había asesinado a toda su familia. Mientras esto pasaba, Jane ayudaba al CBI (el California Bureau Investigation) a investigar otros casos. En algún momento, la persecusión de Red John se volvía larga y molesta, siendo los casos puntuales lo mejor de la serie pero que quedaban en segundo plano y hasta poco construidos de la temporada tres en adelante.
La idea, estirada a niveles poco aconsejables, terminará este año con su séptima y última temporada, dónde supuestamente Jane logrará atrapar a Red John, si tal cosa todavía le interesa a alguien. Durante el resto de la serie se repitió hasta el hartazgo el esquema de “misterio imposible” que sólo Jane podía dilucidar.
Sin dar lugar a franquicias, que llevarían esta repetición incluso a límites inverosímiles, The Mentalist se mantuvo (y aún se mantiene) firme en los ratings con sus siete años de exhibición. La ha ayudado un par de primeros años bien escritos y un elenco que ha permanecido inamovible durante todo este tiempo, con destaque para Baker, un actor de indudable encanto.
Criminal Minds
Creada por Jeff Davis en 2005 y con su décima temporada en camino, la historia de este grupo de profilers –especialistas en conductas y comportamientos– del FBI que busca y captura criminales especialmente escabrosos por todo Estados Unidos, tiene sus peculiaridades. Si bien no abandona nunca y bajo ninguna circunstancia el esquema de caso por capítulo –y en definitiva el esquema de todas las series de este artículo–, es especialmente morbosa y sangrienta. Los villanos, por decirles de alguna forma, se cuentan entre los seres más enfermos y perversos de la televisión. Esto es tan así que fue el principal motivo para que uno de sus primeros protagonistas, el estupendo actor Mandy Patinkin, abandonara la serie al finalizar su tercera temporada: quedaba literalmente asqueado por lo enfermizo de los guiones. Fue sustituido desde entonces por Joe Mantegna.
A pesar de este recambio, que no afectó especialmente el status quo de la serie, el resto del elenco permanece desde la primera temporada de manera bastante invariable e incluso ha sumado roles secundarios de manera fija a lo largo de sus diez años.
Criminal Minds creó en 2011 con su propia franquicia. Criminal Minds: Suspect Behavior, protagonizada por Forest Whitaker, pero fue cancelada después de tan sólo 13 episodios.
Ahora en 2015, planea una nueva serie hermana, que curiosamente será protagonizada por Gary Sinise, veterano de CSI, en la que se centrará en historias por fuera de Estados Unidos.
Mucho más que series de relleno
El esquema de historias capítulo a capítulo es parte de la televisión misma desde su fundación. Mirado con desconfianza por los espectadores más críticos –los mismos que aplauden hoy las complejas tramas que saturan la pantalla chica– sería injusto no reconocer que ha producido grandes series de televisión siguiendo un formato, que por repetitivo, no es acaso menos efectivo.
NYPD. Creada por Steven Bochco y David Milch, reconstruyó los casos del ficticio precinto 15 de la Policía de la ciudad de Nueva York. Se conformó por doce temporadas entre 1993 y 2004.
Entre un elenco que fue variando invariablemente y sobreviviendo sin problemas a estos cambios, destaca el que sería su mayor protagonista por derecho propio: el tremendo Andy Sipowicz, interpretado inolvidablemente por Dennis Franz, único personaje que diría presente todas las temporadas.
ER. Si de series longevas se trata, pocas compiten en la TV moderna con esta creación de Michael Crichton. Dueña de uno de los mayores elencos jamás vistos –pasaron por ella en personajes importantes George Clooney, Anthony Edwards, Noah Wyle y Julianna Margulies, entre muchos otros– la historia de una sala de urgencias del hospital ficticio County General de Chicago duró nada menos que 15 temporadas e insertó entre el espectador promedio conceptos médicos y diagnósticos que hubieran dejado atónito a cualquiera. Resistió sin problema alguno recambios enteros de elenco, al punto de que nadie resistió todas sus temporadas.
Law & Order. Una de las pocas series en este formato que tuvo un gran reconocimiento crítico, nacido a partir de la verosimilitud, realismo y sobriedad con el que se reconstruía el proceso policial y judicial de Estados Unidos. La creación de Dick Wolf repetía capítulo a capítulo el mismo esquema: medio capítulo mostraba un crimen y a la policía en su investigación, y medio capítulo mostraba a la oficina del fiscal llevando adelante el juicio. Muy popular en la década de 1990, la serie original corrió entre 1990 y 2010, alcanzando el impresionante número de 20 temporadas, y sin que uno solo de sus actores estuviera presente durante todas ellas. Contó además con varias franquicias: Law & Order: Special Victims Unit (que sigue todavía activa y ya va por su temporada número 16), Law & Order: Criminal Intent (10 temporadas), Law & Order: Trial by Jury (una temporada) y Law & Order: LA (una temporada).