El éxito en materia de público y crítica que fusiona la sitcom The Big Bang Theory, se debe, en gran parte, a un muy parejo elenco con una química que se respira episodio a episodio.
El éxito en materia de público y crítica que fusiona la sitcom The Big Bang Theory, se debe, en gran parte, a un muy parejo elenco con una química que se respira episodio a episodio.
Aceitados diálogos son el combustible de cada situación que, emulando clásicos de la televisión estadounidense como Seinfeld, combinan distintas situaciones que terminan por desembocar en un sorpresivo final en común.
Amistad y romances
A medida que han pasado estos 5 años, y la serie solo ha mejorado, la buena relación entre sus actores ha pasado a ser de dominio público.
Sin ir más lejos, Cuoco confesó que había salido con Galecki por casi dos años durante el rodaje de la serie y que terminaron en las mejores relaciones. Curiosamente, una de las patas en que se apoya la sitcom son las idas y vueltas de su romance.
En otro paralelismo con el contenido de la serie, el elenco se relaja entre escenas jugando al ping pong y es Cuoco, quien les da reverendas palizas a todos los demás. No contentos con esto, los cinco se tomaba vacaciones juntos, aunque Galecki lo recuerda hoy como “algo patético”.
En un capítulo, los amigos discuten incluir a alguien nuevo al grupo. Para Howard, esa persona debía tener “mucho dinero” y “saber mucho sobre mujeres”. Para Sheldon, tenía que “compartir nuestro amor por la tecnología”. A lo que Leonard responde: “Veamos: dinero, mujeres, tecnología. Bien, estamos de acuerdo. Nuestro nuevo amigo será... Iron Man”.