En febrero de 1988, en Nueva York, la ciudad más cosmopolita de un país que era gobernado por un exactor de cine llamado Ronald Reagan, la República Oriental del Uruguay y la República Popular China firmaron un convenio comercial, fruto de que habían retomado sus relaciones diplomáticas después de años de distancia.
Los coletazos del dragón chino
El principal destino de las exportaciones nacionales se desaceleró y eso impacta en Uruguay