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De acuerdo con la información que trascendió de los archivos de inteligencia norteamericanos filtrados recientemente a las redes sociales y la prensa, el primer ministro británico Rishi Sunak habría desplegado en secreto docenas de efectivos de las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) en Ucrania sin informar al parlamento.

En un archivo marcado como “secreto” y “no divulgable a ciudadanos extranjeros” se consignaba que Gran Bretaña tenía 50 miembros de las SOF en la zona de guerra el mes pasado.

El contingente del Reino Unido fue el más grande de todos los miembros de la OTAN, triplicando a los de Letonia con 17, Francia con 14, los Estados Unidos con 14 y Países Bajos con uno.

Los 14 operadores estadounidenses se encontraban entre los 29 miembros del personal del Pentágono en Ucrania, incluidos los agregados de Defensa y guardias de la embajada.

Otros 71 miembros del personal de asuntos exteriores del Departamento de Estado también estaban en el terreno, lo que elevó la presencia total norteamericana a 100 personas.

No está claro a partir de los documentos filtrados si los 50 miembros del personal de las SOF británicas provienen exclusivamente de las unidades de nivel 1 más elitistas del Reino Unido, como el Servicio Aéreo Especial (SAS) y el Servicio Especial de Embarcaciones (SBS).

Los miembros del Regimiento de Marinos reales y Paracaidistas podrían haber estado también entre ellos.

El ejército británico se estuvo moviendo hacia el concepto estadounidense más amplio de SOF mediante la creación de un nuevo regimiento de “exploradores” (Rangers) que describe como "capaz de operaciones especiales".

El secreto extremo envuelve el uso de las fuerzas encubiertas del Reino Unido. Normalmente no se informa al parlamento sobre los despliegues de SAS o SBS, aunque los movimientos de infantes de Marina, paracaidistas e incluso los nuevos Rangers deberían, en teoría, ser más transparentes.

Aunque los sitios de investigación periodística como Declassified.UK no pudieron verificar de forma independiente la autenticidad de la documentación filtrada, es sintomático que las autoridades estadounidenses hayan iniciado una amplia investigación sobre lo sucedido y hayan calificado la filtración como un riesgo "muy grave" para la seguridad nacional.

Si bien algunas partes de los archivos parecen haber sido manipuladas para reducir las cifras de bajas rusas, la sección sobre las fuerzas especiales de la OTAN es la misma en todas las versiones vistas por Declassified.

El diario The Times informó que 350 comandos marinos escoltaron a diplomáticos británicos fuera de Ucrania antes de la invasión rusa en febrero de 2022.

Algunos de los infantes de Marina regresaron más tarde a Kiev para proteger la embajada británica, según la revista del regimiento.

Ya en abril pasado, The Times alegó que las fuerzas especiales británicas estaban entrenando a las tropas ucranianas en Kiev después de la invasión.

Miles de ciudadanos británicos, incluidos exsoldados, se ofrecieron como voluntarios para luchar en la legión extranjera de Ucrania, una medida alentada por Liz Truss cuando era ministra de Asuntos Exteriores.

Los archivos de inteligencia estadounidenses filtrados arrojan más luz sobre el papel de Gran Bretaña en la guerra, incluido el suministro de equipos, como los tanques Challenger 2 provistas con munición de uranio empobrecido, que generó controversia sobre las posibles consecuencias sobre la salud y el medio ambiente.

Al respecto, el teniente coronel Stuart Crawford, excomandante de tanque, advirtió que las rondas de uranio empobrecido del ejército británico “no se produjeron desde 2001 y no hay instalaciones para fabricar más”.

Añadió: "Uno sólo puede esperar que algún especialista en logística haya hecho las sumas necesarias para garantizar que los vehículos restantes del Reino Unido no se queden sin municiones si llega el momento".

Otro aspecto de la participación de Gran Bretaña en la guerra son las "operaciones sensibles de reconocimiento aerotransportadas" que la filtración muestra que está realizando en Ucrania.

Estas incluyen tres aviones de vigilancia RC-135 Rivet Joint tripulados que vuelan a través de Polonia, Rumania y otro lugar marcado como "BLK".

Las misiones conjuntas de la Real Fuerza Aérea (RAF) sobre el Mar Negro ya son de dominio público y se pueden observar en los sitios web de radares de vuelo.

Una operación el 29 de septiembre casi sale mal cuando los aviones rusos que seguían un Rivet Joint dispararon un misil "más allá del alcance visual".

El secretario de Defensa, Ben Wallace, le dijo al parlamento que se trataba de un “compromiso potencialmente peligroso” contra una “patrulla de rutina” en el espacio aéreo internacional.

Pese a todo, el material filtrado confirma que tales patrullas están reuniendo inteligencia para las fuerzas ucranianas.

El periodista Duncan Campbell investigó cómo la patrulla del 29 de septiembre fue la tercera de una serie de vuelos de mayor alcance de las aeronaves desde que Liz Truss se convirtió en primera ministra y permitió que los vuelos estuvieran a dos minutos del espacio aéreo ruso.

Campbell escribió en Computer Weekly: “A lo largo de la guerra de Ucrania, y antes de que Truss se hiciera cargo de Downing Street, los vuelos de la RAF sobre el Mar Negro nunca habían volado más allá del sur de Crimea”.

Y agregó que “incluso esto fue más provocador que las acciones de cualquier otro país de la OTAN. Aeronaves de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos estacionadas en Gran Bretaña en RAF Mildenhall también monitorean las comunicaciones diariamente alrededor de las fronteras de Ucrania, pero permanecen sobre el espacio aéreo rumano”.

Gran parte de la cobertura mediática de la filtración de inteligencia de los Estados Unidos se centró en cómo sucedió y quién puede estar detrás, en medio de la preocupación en los círculos gubernamentales por la mayor filtración de material estadounidense clasificado desde la de Edward Snowden en 2013.

Los detalles del papel de Gran Bretaña, como se detalla en los documentos, apenas se informaron a través de la prensa en el Reino Unido.

La tentación de autocensurarse puede deberse a los temores de que los editores enfrenten el mismo trato que el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, actualmente recluido en la prisión de Belmarsh, en Londres.

Con respecto a las perspectivas del rendimiento de las tropas rusas, los planificadores estadounidenses creen en privado que el Kremlin tiene una sostenibilidad de combate "moderada", contrariamente a las previsiones de un colapso ruso inminente.

Ucrania recibió la misma calificación de sostenibilidad, sin embargo, existe la preocupación de que Kiev se esté quedando sin municiones de defensa aérea.

Los misiles de la era soviética que Ucrania necesita para el 89% de sus equipos antiaéreos podrían agotarse a principios de mayo, según una serie de las diapositivas filtradas.

Los documentos también dejan entrever que un sistema clave de defensa aérea en el que Gran Bretaña está involucrada se quedará sin municiones incluso antes, a fines de abril.

(Con información de agencias)

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