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El director de cine Tim Burton se encuentra filmando en la actualidad una película sobre una de las musas de la estética que lo convertiría en un realizador único en Hollywood.

Se trata de Margaret Keane, cuyas creaciones de niños con ojos enormes causaron sensación a nivel masivo durante las décadas de 1950 y 1960, aunque también fueron duramente criticadas en el ambiente del arte. Pero uno de los aspectos más salientes en la vida de esta artista que en la actualidad tiene 86 años es que tuvo que luchar contra su marido, Walter, quien se atribuyó durante años la autoría de su obra e incluso la amenazó de muerte.

El filme, titulado Big eyes (Ojos grandes), producida por The Weinstein Company, estará protagonizada por la actriz cuatro veces nominada al Oscar, Amy Adams y el ganador en dos ocasiones de la estatuilla, el austríaco Christoph Waltz.

La cinta, que se estrenará el año que viene, es un proyecto largamente ambicionado por el director de El joven manos de tijera, quien hace algunos años anunció que produciría el filme, que iba a ser interpretado por Reese Witherspoon y Ryan Reynolds, y dirigido por los guionistas de Ed Wood, Scott Alexander and Larry Karaszewski. Finalmente la dupla se encargó solo del guión y Burton asumió la dirección.

Décadas atrás, el cineasta californiano le encargó un retrato a Keane de su exmujer, Lisa Marie (la marciana de Mars Attack! y Vampira, en Ed Wood). Posteriomente le pidió otro retrato de su actual mujer, Helena Bonham Carter y de su hijo, Billy. Por otro lado, filmes como Beetlejuice y El extraño mundo de Jack (producida por Burton) muestran la influencia de la artista en la obra del director.

Larga disputa
La pareja formada por Margaret y Walter Keane saltó a la fama con las pinturas de estilo kistch de niños con grandes ojos y aspecto un tanto alienígena, las cuales eran firmadas solo con el apellido y atribuidas al hombre de la pareja. Walter se aprovechaba de la introversión de su mujer, la retenía en su casa pintando y la maltrataba psicológicamente.

Cuando ella confrontó a su marido con el hecho de que se autoatribuyera un éxito que no le correspondía (Walter llegó a decir que él pintaba mejor que Rembrandt, El Greco y Miguel Ángel), este amenazó con matarla a ella y a la hija que Margaret había tenido en un matrimonio anterior.

La pintora entonces se mudó de California a Hawai, donde se convertiría en Testigo de Jehová. A partir de entonces, su vida cambiaría para bien, según afirma la creadora, y su obra transitaría hacia un estilo más positivo y luminoso.

Sin embargo, la batalla por la autoría de su obra duró años, ya que su entonces exmarido nunca reconoció el fraude. No obstante, Margaret lo retó a un duelo de pintura en público, pero él se fue a Europa. Veinte años después de que se vieran por última vez, en la década del ochenta, ella le hizo un juicio por difamación luego de que Walter afirmara en una entrevista que él era el autor de las obras. Finalmente los dos se presentaron con el material para pintar en el juicio, pero él sostuvo que no podía hacerlo porque tenía una lesión en el hombro y ella terminó su trabajo en una hora.

Walter fue condenado a pagarle a su exmujer 4 US$ millones por daños morales y psicológicos, aunque Margaret nunca recibió el dinero. Pero finalmente el mundo sabía que la creadora de esos ojos enormes había sido ella. Y ahora, el próximo filme de Burton, sin duda servirá para popularizar mucho más su trabajo.
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