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Esperando a papá que está por hacer el segundo Por El Mundo desde Montreal ahora en un rato por @telefe", dice en el pie de una foto simpática de Instagram, Mirko, el hijo de seis meses de vida del conductor argentino Marley.

Sí, ahora es cuando surge la interrogante de cómo es posible que Mirko lo haya hecho y la respuesta es que el pequeño mediático tiene una cuenta de Instagram con 1 millón de seguidores y 146 publicaciones. Aparecen fotos con su padre y distintas personalidades, como Jimena Barón, Lali Espósito y Susana Giménez.

Mirko es la imagen de la marca infantil Mimo en Argentina. En todas sus fotos utiliza ropa de la firma y sutilmente deja ver su logo. Sobre esto, Jorge Lanata escribió en abril una columna en Clarín. Allí sostiene que "mientras camina por una ruta de algodones y caramelos, a Mirko le están quitando la infancia (...) Mirko debe ser hoy el bebé más rico de la Argentina. Pero hay un problema: no eligió estar ahí".

La exposición de niños en las redes sociales suele ser un asunto muy discutido, donde muchos consideran que es de orden natural y muchos otros, que es invadir la privacidad de un pequeño que aún no tiene voz ni voto sobre su imagen.

Según la Encuesta Nacional de la Salud Infantil del hospital de la Universidad de Michigan C.S Mott Children's de 2015, el 84% de las madres y el 70% de los padres de niños de 0 a 4 años utilizan redes sociales y exponen a sus hijos en ellas. El 56% de las mamás analizan la salud infantil y la crianza con relación a la exposición, mientras que en el caso de los padres solo 34% lo hace. La Universidad se refiere a este tema como un fenómeno de sharenting.

La investigación también concluye que el 56% de los progenitores participantes dieron información embarazosa sobre sus hijos en las redes sociales. Mientras que el 51% brindó datos de ubicación y el 27% compartió fotografías inapropiadas. Al 52% le preocupa que cuando sus hijos crezcan, puedan sentirse avergonzados de lo que compartieron en las redes sobre él.

"Yo les aconsejaría a los padres que lo piensen dos, tres o cuatro veces antes de subir las cosas. ¿Qué querés lograr haciéndolo?", indicó la psiquiatra de niños y adolescentes Natalia Trenchi.

Si bien el caso de Mirko representa una situación extrema, una gran parte de los padres –famosos y no famosos, tanto en Uruguay como en el mundo– exponen a sus hijos de forma habitual en las redes sociales.

Exponer o no exponer

Desde el punto de vista de los especialistas, no es correcto mostrar a menores en las redes sociales. "El niño tiene derechos y uno de ellos es su privacidad. En el futuro decidirá él qué hace, mientras, hay que respetarlo", opinó Trenchi.

La psiquiatra sostuvo que hay que limitarse a lo imprescindible, exponerlos solo en una foto familiar o similar, pero nada potencialmente humillante, ni privado.

Alejandro de Barbieri, psicólogo clínico y autor de Educar sin culpa, indicó que hoy "es necesario salvaguardar la intimidad". Los hijos no pueden decidir, lo hacen los padres, y las consecuencias a futuro van a depender de la relación que se forme entre padres e hijos.

Redes nacionales

En Uruguay son muchas las personalidades vinculadas a los medios de comunicación que eligen mostrar a sus hijos a través de sus cuentas de redes sociales. Ximena Torres –la cocinera que fue durante varias temporadas figura de Teledoce y ahora tiene su programa La vuelta al plato en TV Ciudad– entiende que su hijo se adaptó a su estilo de vida que tiene que ver con su presencia en las redes. "Es parte de mi profesión y de mi carrera, entonces se dio naturalmente que se hiciera parte", dijo.

A pesar de un episodio negativo que vivió en Instagram, donde un usuario dijo que su hijo era feo, ella elige mostrar al pequeño porque es parte de su vida y su día a día. Tanto para ella como para su pareja, el músico Max Capote, el niño llegó a su vida "para sumarse".

Torres hace hincapié en que la paternidad se basa en decisiones, y al igual que cuando uno elige qué darles de comer o a que jardín llevarlos, uno resuelve si exponerlo o no. "No creo que fotografiarlo sea una decisión tan diferente a esa". Y agregó: "Así como tanta gente se pone a criticar a un niño que aparece en las fotos, yo no critico al que le dan una hamburguesa en lugar de ensalada".

En la misma línea, la actriz y conductora de Acá te quiero ver, Catalina Ferrand explicó que para ella fue inevitable exponer a sus hijas, ya que son fruto de dos personas que se conocieron en los medios. "Nunca me lo planteé seriamente, siempre me pareció que era normal", comentó.

La comunicadora sostuvo que no cree causarles un daño psicológico por una foto, porque son niñas sólidas que viven en un hogar firme y a futuro lo van a tomar con la misma naturalidad que ella.
Sin embargo, es importante clasificar qué se sube y qué no. Florencia Infante, actriz y conductora de Océano FM, al igual que Torres y Ferrand, evita poner fotos de sus hijos desnudos o en situaciones de vulnerabilidad.

Ella elige mostrar a sus pequeños en acciones cotidianas. "Todas las personas muestran sus casas, sus hijos. A veces veo cosas que me parecen mucho más íntimas y más vulnerables que una imagen de mis hijos tomando un helado", dijo.

No obstante, muchas veces cuesta darse cuenta qué es apropiado. Cuando el hijo mayor del actor Robert Moré tenía 3 años, él subió una foto de su pequeño sin ropa jugando. Fue criticado por hacerlo y ahí se dio cuenta de que no estaba respetando la intimidad del hijo. Hoy, ocho años más tarde, continúa subiendo contenido con ellos pero analiza qué subir y qué no. "Pensé un poco en el tema. Pero la verdad es son mis hijos, forman parte de mi vida y es parte de estar adentro de una red".

Además de entender que no era apropiado el contenido por no respetar la intimidad del hijo, comprendió en su momento que es necesario tener ciertos cuidados por seguridad. Por eso evita poner tema de horarios, indicar cuándo está en su casa o no y si se va para afuera desactiva la ubicación. "Trato de cuidarme por estar medianamente expuesto", agregó.

De todas formas, considera que hoy se vive en un estado de "cuidado extremo". "Es esa idea de que los gurises pueden hacer lo que quieran, pero yo no puedo subir una foto. Es necesario encontrar un equilibrio", afirmó.

Para él, existe una fina línea entre lo que está bien y mal de compartir. Pero no comprende las quejas de los mismos usuarios de las redes. "Me parece ilógico que se metan en las redes y después te reclamen privacidad. (...) Todos hablamos de nosotros. Es la historia de la humanidad, la gente hablando de sí misma", explicó el actor.

Infante dijo que si bien, en mucho casos, se vive en "mundo perverso", no hay que vivir con persecución. "La violencia existe, el mal uso de las redes sociales existe, los pedófilos existen. Si pensás eso no tengas redes sociales", concluyó.

Todos ellos aseguran que cuando sus hijos crezcan y prefieran no compartir ciertos momentos lo respetarán.

Como también, si les reclaman algo puntual pedirán sus disculpas. "Voy a tener miles de aciertos y miles de errores, pero ya lo veré", dijo Ferrand.

Moré contó que con su hijo de 11 años ahora tiene más cuidado porque usa sus propias redes sociales; entonces respeta su espacio donde lo ven los amigos. No sube fotos en la que lo pueda "dejar pegado", ni pone comentarios como "con mi osito".

Negociosos dentro del hogar

En ocasiones, no solo se trata de mostrar una fotografía de un bebé en pañales, sino promocionar la marca de lo que lleva puesto.

Muchos padres vinculados a los medios de comunicación reciben propuestas comerciales para desarrollar junto a sus hijos. Pese a que suelen ser muy criticados por hacerlo, para ellos es un medio de ingreso más.

"Los que lo ven de afuera dicen : 'Ay lucran con sus hijos', pero yo encontré esta manera de trabajar y de generar ingresos para vivir. Me parece ridículo cuando me dicen algo porque me mandan pañales. Es una forma de vida también", expresó Ferrand.

De todas formas, la conductora hizo hincapié en que no se relaciona con cualquier marca; busca que sus redes sean fidedignas a lo que es ella. "No hubo campaña que haya hecho por dinero y ahora me dé vergüenza", agregó.

En la misma línea, Infante explicó que las marcas con las que elige relacionarse respetan el criterio de ella de qué compartir en las redes o qué no. "Si no vulnera la intimidad de ellos, si no contradice mi ética personal, yo no estoy haciendo nada que avergüence a mis hijos", opinó.

Por su parte, Torres entiende que los arreglos comerciales se dieron naturalmente y por el momento son los padres los que toman las decisiones. Sobre este asunto De Barbieri sostuvo que "cuando uno presupone que hay una marca atrás, evidentemente hay un uso". El adulto demuestra ser frágil si usa una finalidad comercial con la imagen de sus hijos. "¿Vale la pena ganar unos dólares por la imagen de nuestros niños?", se preguntó.

El especialista indica que cuando el niño crece pueden suceder dos cosas: o continúa con el rol mediático, como es el caso de los hijos de David Beckham. O se lo reclama a los padres, como una joven austríaca que al cumplir los 18 años demandó a sus padres por tener fotos de ella pequeña en Facebook.

"Los niños tienen que jugar, aprender a vivir y atravesar la infancia lo menos contaminados posibles del consumismo y/o materialismo y/o el culto a la apariencia", concluyó Trenchi.

Mientras tanto, en este preciso segundo, debe haber cientos de miles de fotos de niños que infinidad de padres están seleccionando. Una vez hecha la elección, le pondrán un filtro, una leyenda, un emoji, una serie de hashtags y, al final, la compartirán con el mundo a través de la red social de su preferencia.

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