Los hijos del Juego de Tronos
Game of Thrones concluyó su cuarta temporada abriendo nuevos caminos para sus personajes principales, incluso más allá del Mar Angosto.
Con el nombre The Children, el último episodio de Game of Thrones podría indicar que todo se tratará de los hijos. Si bien lo fue, el titulo lleva un doble significado: las últimas generaciones de las casas principales lograron su venganza o consiguieron abrir un nuevo camino, pero los niños del título son en realidad otro tipo de seres mágicos de los que poco se develó.
El capítulo estrenado anoche resolvió varias de las relaciones conflictivas entre los personajes -más que nada dentro de la familia Lannister-, ofreció un velo de esperanza a los ya desahuciados Stark y presentó nuevas dificultades para Daenerys y sus dragones.
La madre de los dragones enfrentó un grave problema: Drogon, el mayor de las tres bestias, está desaparecido y mató a una niña de tres años. Para asegurarse que sus otros dos hijos no cometan más desastres los encadena en las catacumbas en una escena desgarradora tanto para Daenerys como para la audiencia.
Los pequeños Stark, Arya y Bran, concluyeron la peripecia que les llevó toda la temporada para que se les abriera un nuevo camino: uno en apariencia sobrenatural y otro del otro lado del Mar Angosto y hacia Braavos.
Ambos estuvieron la temporada atravesando parte del continente. Bran, siguiendo sus visiones llegó al arciano, árbol de hojas rojas donde el cuervo de tres ojos habita. Sin embargo lo que encontró allí superó las expectativas: el cuervo de tres ojos era una persona (o criatura sobrenatural) que explicó a Bran el motivo de su viaje. Él encontrará lo que ha perdido, pero no es la posibilidad de caminar. “Tú nunca volverás a caminar, pero volarás”, le dice, dejando la intriga hasta la temporada que viene.
Arya, por su parte, para mal y para bien contaba con la compañía (o era su rehén, depende del humor) de Sandor Clegane, hasta que Brienne de Tarth, enviada por Jaime Lannister para encontrar a las Stark da por casualidad con ellos. Luego de una violenta pelea entre Brienne y “el Sabueso”, Arya se esconde y decide seguir su propio camino. Clegane, herido de muerte le pide a la niña que finalice con su vida, pero ella no le da el gusto.
Los Lannister de a poco fueron enfrentándose con su patriarca hasta que definitivamente, cada uno corta los lazos emocionales y reales. Si bien Jaime ya había contrariado a Tywin, negándose a dejar la Guardia Real para poder seguir la línea sanguínea de la familia, es Cersei la que clava definitivamente la que mata el espíritu de familia que sostiene su padre contra viento y marea. Todos los rumores son ciertos: sus nietos son hijos del incesto entre ella y Jaime. A pesar de que mantiene su rostro impávido es obvio que el mayor golpe fue en su ego.
Pero es Tyrion, “el Gnomo”, quien finaliza definitivamente con Tywin. Vengándose de las injusticias que viene sufriendo desde su nacimiento, el menor de los Lannister, luego de ser liberado por su hermano, decide asesinar a su padre. Ni siquiera su elocuencia y falsedad pudieron salvarlo y recibió dos flechas en el pecho.
Tanto Arya como Tyrion escapan hacia los Pueblos Libres, ampliando más el mapa geográfico del mundo conocido, mientras que Bran explora aún más en profundidad el mundo sobrenatural que para los hombres actuales son cuentos de hadas.
Esta conclusión obtuvo 7.1 millones de televidentes en Estados Unidos, según informó el sitio The Hollywood Reporter, 32% más que su final anterior, y al igual que el año pasado, dejó misterios a revelar el próximo año y un cierre con nota épica.