Durante los últimos años el rubro ovino sufrió duros golpes que le impidieron detener la caída permanente de su stock. Desde el abigeato y los depredadores, pasando por las dificultades sanitarias que generaron las abundantes lluvias en primavera y verano, hasta la escasez de mano de obra calificada. Por otra parte logró buenos resultados económicos a partir de los buenos precios de la carne y un mercado lanero que a pesar de sus altibajos mantuvo cotizaciones interesantes comparados al promedio histórico.
Los ovinos pueblan el ruedo con la esperanza intacta
Este lunes calificarán 12 razas ovinas, cuatro razas equinas y los suinos