l juego debería ser un tema central de cualquier intento de biografía que se hiciese sobre mí. Los juegos de cartas han sido la coreografía de mi infancia. Los adultos los jugaban con toda seriedad y los niños entrábamos en ese mundo en cuanto estuviéramos listos para entenderlo.
Ludo para siempre
Juego y luego no sé si existo, porque no me interesa tanto existir como jugar. Intuyo, además, que todo es un juego.